El ladroncillo valiente…

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Con un brillo de ambición y voracidad en los ojos el presidente municipal electo tira el manotazo para quedarse con un sobre lleno de dinero, reacciona, luego pretende verse paciente con su interlocutor, como si no le interesara deja el sobre lejos, pero de vez en vez su subconsciente le traiciona y le lleva la mirada nuevamente al paquete que contiene como 300 mil pesos, todo se observa en un video que se difunde por todo México.

Platica de la deuda municipal, luego del Congreso, acepta que requiere cabildear algunos puntos para resolver problemas, su acompañante es el alcalde en funciones de ese momento y quien le explica que deben justificar algunos gastos en el programa de obras que les cuestionan algunas autoridades, también una reestructuración de los créditos o deuda, pero además, tener todo amarrado para el futuro y por ello necesita que le acompañe a unas reuniones.

Quien tomo el dinero es militante del PRD, se llama Julián Ricalde Magaña, ahora es alcalde en funciones de Cancún, Quintana Roo, y quien se lo entregaba también es perredista, y hacia las funciones de alcalde interino, su nombre Jaime Hernández, el mismo que asegura que la entrega de recursos era una vil extorsión.

Ricalde, por su parte, con todo el cinismo que puede tener un político, acepta que agarró los fajos de billetes a pesar de que sabía que era dinero del municipio porque le aclararon que se trataba del cobro de impuestos del día, y justificó la acción con el dicho de que otros robaban más dinero y él lo necesitaba para hacer la transición de poderes.

Sin vergüenza alguna dice: “si los tome, pero ellos agarraron más, tengo nueve videos que lo demuestran”, se refiere a los del PRI, a los que según él los exhibirá por mostrar ante la opinión pública su raterismo.

Más aún, su desfachatez lo lleva al extremo de decir que no cometía ningún delito al tomar el dinero, que en todo caso revisen las cuentas públicas del alcalde que se los entregaba porque debía tener comprobantes del gasto, y si no lo hizo que se proceda en consecuencia.

La verdad el color de los partidos no importa, parece que en todos abundan los políticos ladrones, rateros, viles saqueadores del presupuesto público, el caso de los 204 millones de pesos que los senadores del PAN se gastan sin justificar un centavo es otra prueba de ello.

Igual, en el PAN justifican ese gasto de 204 millones argumentando que ninguna fracción parlamentaria en el Senado presenta comprobación de gastos, es decir, aceptan que todos los senadores, de todos los partidos, se roban el dinero que pagamos en impuestos, que toman dinero que no se merecen y para actividades lejanas a sus obligaciones.

La situación ahora es que todos parecen iguales, que desprestigian, aún más, la política nacional y matan la esperanza de que un día podamos sacar de la pobreza a 52 millones de mexicanos diseñando políticas públicas en base a sus necesidades y no dependiendo del dinero que reciba cada Senador, cada Diputado, cada presidente, cada gobernador, cada alcalde, cada regidor o síndico.

Pero vayamos más allá del caso, si es necesario que metan a la cárcel a Julián Ricalde que dejará como herencia en Cancún una deuda que les coloca como el quinto municipio en México con más problema de este tipo, pero el tema del ladroncillo valiente, o cínico, que ahora reconoce haber recibido dinero en efectivo y para que lo gastara en lo que quisiera, nos debe llevar a parar las antenas a todos los tamaulipecos y mexicanos que en este momento se preparan para elegir alcaldes, diputados, o gobernador y buscar a los mejores.

Ese Ricalde, por ejemplo, más que desanimarnos y llevarnos a pensar que todos son iguales, debe ser un aliciente para buscar candidatos decentes, que puedan justificar las propiedades o el dinero que poseen, y sobre todo, que esa decencia les haya llevado a hacer bien las cosas en sus anteriores chambas.

Si los hay, y existen en todos los partidos, en Victoria, por ejemplo, a la perredista (por tomar un ejemplo del partido que es Ricalde) Rosario Garza, La China, nadie le podría acusar de nada en este momento, como tampoco se puede acusar de algo a Alejandro Etienne Llano, candidato del PRI que todavía tiene fama de persona decente.

Y en cada municipio, en cada distrito, puede encontrar candidatos con esas características, con todo el aspecto de trabajadores, de decentes, de personas que han cumplido en sus encomiendas anteriores.

Pero, igual, vaya más allá, no solo elija por el historia y la fama que tienen, sino que con el voto que usted otorgue comprométase a vigilar en actuar del nuevo alcalde, de los nuevos regidores, de los síndicos, y de los diputados, ya no son tiempos de entregar un cheque en blanco a las autoridades porque no han sabido ganarse la confianza.

Para resumir, el primer paso es buscar personas decentes, hombres o mujeres, panistas, perredistas, priístas, del Movimiento Ciudadano, del PANAL, del Verde ecologista, partiendo de ahí, el paso más importante será vigilar que hagan bien el trabajo, que no se roben el dinero, ni antes de llegar ni después.

El ladroncillo valiente debe ser, para los mexicanos, un caso de humor negro de los que abundan, pero nunca la piedra que nos mate todas las ilusiones en la política, por el contrario, nos debe llevar a reflexionar en la obligación que tenemos de participar, de aceptar nuestra mayoría de edad y ser mejores ciudadanos.

Les dejo el twitter @gatovaliente para que nos siga, también el correo electrónico y la cuenta de facebook a sus órdenes para lo que guste y mande… marcovazquez20001@hotmail.com

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