Una verdadera vergüenza es que en nuestra gloriosa nación, a pesar de que la Constitución marca que es un país libre y soberano y las leyes se ejercerán igual para todos los mexicanos, la situación sea totalmente distinta.
Nuestro país es glorioso por la grandeza de su gente buena, porque el pueblo mexicano ama su patria, la libertad hoy está condicionada y la soberanía baja la cabeza por intereses mezquinos de aquellos que mal han dirigido los destinos de esta hermosa patria que ha tenido la desgracia de ser medio gobernada por personajes sin escrúpulos.
Como el ministro en retiro GENARO GONGORA, un ser despreciable que se atreve a catalogar a sus propios hijos como de segunda porque son niños especiales, autistas, e hijos de quien era su amante no su esposa.
Vergüenza debería tener, pero… que se puede esperar de un sujeto que pretendía dar en adopción a sus propios hijos después de que mando encarcelar a la madre y luego les estipula una manutención extraña, es en especie alegando que es lo que merecen.
¿Cuántas arbitrariedades y situaciones aberrantes cometería GENEARO GONGORA en su carácter de magistrado de la nación?, seguramente son incontables, así como trata a sus hijos de segunda es obvio que igual trató al pueblo mexicano.
Para las luminarias del poder vale más el poder, el dinero, la palabra de extranjeros como la secuestradora FLORENCE CASSEZ que los gritos desesperados del pueblo que ve como se violenta nuestra Constitución.
El caso es que ANA MARIA OROZCO, ex pareja de GENARO GONGORA, recuperó su libertad después de un año en prisión solo porque así lo dispuso el hombre, ella dice no guardarle rencor alguno, que solo quiere recuperar a sus hijos y vivir en paz con ellos, pero ahora resulta que puede ser reaprendida porque GONGORA interpuso una apelación… cuanta locura.
Quien sabe todo lo que esa mujer tubo que padecer con ese hombre, quien sabe cuales serian los motivos que la orillaron a convertirse en la pareja de un sujeto sin escrúpulos, pero es obvio que la vida le esta cobrando caro.
Ser la amante no es algo de lo que cualquier mujer pueda sentirse orgullosa, claro que hay muchas que gozan el momento y hasta se sienten superiores a cualquiera, solo porque son la pareja en turno del jefe, situación que les da poder, blindaje en saqueos, y tratos especiales, pero no se dan cuenta que todo acaba y el tiempo cobra las facturas, apenas caen en desgracia la soledad llega con la sensación de vacio indescriptible.
Cierto, a muchas se les hace fácil convertirse en la pareja en turno por comodidad, por su escasa capacidad laboral, ambición, o falta de valores, pero también están aquellas que son orilladas a ser la otra por necesidad, porque la situación les obliga, pocas veces por amor, pero igual así se les va la vida.
Peor para aquellas que caen en las garras de seres sin escrúpulos, malvados, soberbios que protegidos por el poder las hacen presa de las peores bajezas, humillaciones y manipulaciones o que ya cuando se les va la juventud son victimas tal y como sucede con ANA MARIA OROZCO que procreo dos hijos con GENARO GONGORA un hombre de avanzada edad que les rechaza porque son los niños son especiales, autistas, como si ellos tuvieran la culpa de las pasiones, debilidades y locuras de los padres.
Claro, nada justifica que una mujer no se valore y con dignidad realice su trabajo por más humilde que este sea pero que le de la certeza de siempre tener la frente en alto, de no ser señalada ni que las murmuraciones se desaten a su paso.
Se quiera o no, en nuestro país hay etiquetas y gente que, aunque tenga la conciencia de lo más sucia, se atreve a ser juez y condenar la desgracia de aquellas que por diferentes circunstancias se convierten en la pareja en turno, amantes, o como quiera usted mencionarlas.
Pero definitivamente el actuar de GONGORA, el ministro del infierno, no tiene perdón de DIOS, es obvio que por su edad y su condición de ministro en retiro no será juzgado por las leyes de los hombres pero alguien debe recordarle que poco a poco ira pagando y con creces sus malos actos.
Rosa Elena González en Facebook, Twiter @VidaDiaria1, correo vida.diaria@hotmail.com, a sus ordenes.


