El megalavadero

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SENCILLITO

Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO
 
Cuando Barak Obama realizó su campaña rumbo a la presidencia de Estados Unidos, sabían que iban a tener éxito, pero jamás pensaron que fuera aún mayor el impacto.

Sin embargo, cuando subió su sucesor, las cosas se magnificaron, pero en contra, es decir, el presidente quiere manejar todo desde las redes sociales, pero es donde mayor repudio ha ganado, incluso entre los ciudadanos de su país.

Ahora, en México, mientras algunos están redoblando esfuerzos de promoción, de denostación o simplemente de relación, hay quienes aún no alcanzan a comprender el impacto que tienen.

Por ejemplo, Aún con sus visitas a territorio nacional, y sobre todo al extranjero donde busca apoyos, López Obrador ha hecho del Twitter su punta de lanza, buscando amarrar navajas, sobre todo en lo que se refiere al candidato priísta, con ese “No te dejes Chong”.

Otra que busca amarrar su candidatura independiente es Margarita Zavala, quien aprovechó también Twitter para invitar a los ciudadanos que deseen apoyarla a integrarse como recolectores de firmas para avalar ante el INE su participación en las elecciones de 2018. Ha permeado, pero sus twitts están llenos de denostaciones de panistas dolidos.

El presidente Peña Nieto no puede sustraerse al manejo de redes sociales, también en Twitter ha manifestado posturas sobre su opinión en hechos consumados, aunque en sus discursos asegura que las redes sociales han magnificado los problemas, asegura que no es que haya más corrupción, sino que como ahora todo 

Pues bien, hay un tema al que todos le sacan la vuelta, en Tamaulipas, desde el sexenio anterior el silencio ante las situaciones de violencia que amenazan y afectan a los tamaulipecos, el mutis fue el común denominador, excepto cuando con dos patadas karatecas y un salto triple mortal invertido con holandés, Alan Pulido escapó a sus captores.

Es lo único que no ha cambiado en el actual gobierno, se quedan mudos ante el sonar de la metralla en lo que en las redes sociales han llamado una guerra interna. Aquí lo más lamentable es que instalaron una figura en el organigrama, una vocería para, precisamente, estar al frente en el manejo de información primordial para los tamaulipecos, pero sólo informan cuando aciertan en algo.

La promoción política, la sicosis, las amenazas y hasta los chismes, rebasaron la idea central de las redes sociales, se convirtieron en gigantesco lavadero, que como en la casa del jabonero, el que no  cae resbala.

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