El pasado viernes se cumplieron 40 días de que la gendarmería federal de Argentina tomara la ciudad de Rosario, la segunda en importancia del país, para que, en un operativo sin precedente se iniciara una lucha contra el narcotráfico.
Esta decisión se tomó, al percatarse que la actividad del narco iba en aumento, así como la corrupción de funcionarios aliados con los criminales.
Lo relevante del caso, es que llegaron encubiertos los policías, fingiendo ser asistentes a un seminario medioambiental, entraron a la ciudad mil de estos policías tripulando autos particulares y cambiando las frecuencias de sus radios para que la policía local no alertara a los narcos sobre el operativo.
Y es que al igual que acá, la desconfianza respecto a la policía local no es gratuita, los dos últimos jefes de la agrupación han salido esposados de sus oficinas, uno por nexos comprobados con la mafia y el otro por enriquecimiento ilícito.
Todo comenzó con una reunión privada en donde 12 grandes empresarios de la provincia, discutieron la situación de inseguridad que privaba en la que se escucharon voces escépticas que hablaban de casos aislados que estaban siendo magnificados en detrimento de la economía local.
Sin embargo todos estuvieron de acuerdo en un valiente diagnostico hecho por la Universidad Nacional de Rosario, según el cual la situación es grave y se refleja en el hecho de que en lo que va del año se han registrado 109 crimines.
Elevado el número para una ciudad de poco más de un millón de habitantes, lo que hizo expresar a Darío Maytorena, Rector de la universidad lo siguiente: “Los muertos no son un invento mediático o político. Desde lo académico mostramos los niveles de violencia y los expendios de coca para invitar a que los gobernantes actúen y los jueces impongan justicia”.
Y efectivamente, a raiz de que trascendieran las declaraciones en la reunión, se montó el operativo para dar un golpe a las decenas de tienditas de venta de enervantes, que pululaban principalmente en las colonias proletarias, pero que también se ubicaban en zonas residenciales de importancia.
En estos 40 días ha bajado el número de homicidios, pero también se han percatado que: «…..hay sectores que utilizan el tema políticamente, para ensuciarles la cancha al otro en plena época preelectoral», así lo dijo el Gobernador de la Provincia de Santa Fe.
Y esto tiene que ver definitivamente con las elecciones del 2015, pues para efectos del calendario político, estamos en la antesala de ese proceso electoral.
Resulta relevante también saber que por primera vez en la Argentina se habla de laboratorios para procesar la hoja de coca y de más de 500 pistas clandestinas diseminadas en toda la geografía.
Allá cambiaron la estrategia, ante los resultados obtenidos, ojala que por acá alguien piense así: Y si la EXTRAPOLAMOS.


