La mañana del sábado no pudo ser mejor, un clima extraordinario que no requirió de estrenar el aire acondicionado en el remodelado Centro Cívico Gubernamental de Ciudad Victoria.
La cita a las 12:00 del mediodía solo se alargó por 7 minutos, esperando tal vez la llegada de los Delegados Federales, que a pasar de tener su lugar con personificador nunca acudieron, solo dos o tres estuvieron dispuestos a cumplir con su partido, los demás, tal vez estuvieron verificando el «Buen Fin».
El procedimiento del relevo en la dirigencia del PRI en Tamaulipas entró en marcha, 510 consejeros políticos avalaron el método de Asamblea de Consejeros Políticos, mismo que se envió ya al Comité Ejecutivo Nacional para su dictamen.
Ya no hay marcha atrás, así lo constató el presídium; el representante del gobernador Egidio Torre Cantú, Herminio Garza Palacios, Secretario General de Gobierno, el líder de los Diputados, Ramiro Ramos Salinas, José Parcero, Delegado del CEN y desde luego la Presidente, Amelia Vitales.
Es pues el tiempo de escuchar las voces, de hacer consensos y de meditar las consecuencias, el próximo líder deberá ser sin duda una cara nueva en el Partido, pues los últimos resultados así lo exigen para poder mantener la hegemonía.
La nueva dirigencia deberá también territorializar los encargos, ahí en el centro del poder político, deberán converger los grupos representativos de toda la geografía tamaulipeca.
Esta encomienda debe de probar su eficiencia manteniendo la unidad, promoviendo la lealtad y escuchando a todos, no volteando hacia atrás, pero conociendo la historia individual de cada uno de los integrantes, pues para mover las masas se requiere de congruencia permanente, de lealtad probada y de energía sin límite.
Gran responsabilidad tiene esta dirigencia, pues la poda le dará el privilegio a los que llegan de cubrir las elecciones federales del 2015 y las locales del 2016, por ello hay ambiciosos que sin pensar en el relevo generacional, pretenden reverdecer laureles.
Los políticos emergentes son bienvenidos en época de crisis, pues las crisis económicas repercuten directamente en el ánimo del electorado y ha quedado confirmado en los últimos tiempos, que la estructura ayuda, pero la sociedad define, así que el reto es claro, convencer para poder vencer.
Por ello en los días por venir, Amelia Vitales y Pepe Parcero, tienen gran trabajo, escuchar a todos, prever escenarios y mantener el equilibrio que anticipa los triunfos.
El horno no está para bollos decían las abuelas y a los dioses del Olimpo les gusta que les digan la verdad, pues ninguno quiere equivocarse. La obligación de los Consejeros es expresarse en privado pero por los conductos adecuados. Nunca segundas partes fueron buenas y menos cuando la historia dice que quien traiciona una vez, traiciona dos veces.
A la dirigencia partidista en los tiempos por venir, le debe de quedar claro que la lealtad y la disciplina, tienen FECHA DE CADUCIDAD.


