La Reforma Energética que debiera ser…

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Muy interesante
· Presenta el miércoles la Reforma que auspicia el gobierno.
· Pronostica una gran debate a nivel nacional e internacional.
· Sin gas shale barato, la reforma energética pierde sentido.
· Para Pemex y los partidos políticos, el gas shale no es rentable.
· Se acaba el mito de que México no tiene tecnología.

Comentar de la Reforma Energética, tema que esta semana estará en la tribuna pública, en los cometarios de café o de esos centros de expresión que algunos la llaman cantina (saludos Maestro Jorge Rodríguez).

Es un tema especializado, difícil de comprender por la difusa información existente.
Para comentar sobre la reforma energética, tomo como base un estudio para la toma de decisiones empresariales publicado por una revista especializada, tendencias económicas.
que dice:

La reforma energética que México requiere es diferente a lo que PEMEX necesita, muy diferente a lo que plantean el PAN y el PRD y diametralmente opuesta a la que propone López Obrador.

Lo que es más: es muy diferente a lo que urgía hace 6 años, cuando Felipe Calderón impulsó su propuesta fallida en el Congreso. El cambio de época que vive el mundo hace que una industria que no había cambiado en 77 años, de repente requiere grandes transformaciones que de no llevarse a cabo reducirán la competitividad y la productividad nacional y no permitirán que México aproveche la coyuntura actual mundial, que seguramente será otra en los años por venir.

Esta semana, el Presidente de la República enviará al Congreso su propuesta de reforma energética, donde ya se anticipa un gran debate que no sólo se dará en el Congreso, sino en los medios de comunicación, en la calle y donde el mundo entero estará expectante para ver cómo resuelve México esta situación, en momentos donde también se discutirá el incremento de impuestos en alimentos y medicinas, en medio del estancamiento económico nacional.

El mundo cambió en 6 años
Hace seis años, cuando Felipe Calderón propuso al Congreso de la Unión una reforma energética que permitiera a PEMEX licitar espacios del Golfo de México para extraer petróleo de aguas profundas, existía la certeza de que Cuba lograría extraer petróleo de aguas profundas de la mano de Petrobras y PDVSA. A seis años, Cuba no ha obtenido nada. Hace seis años las grandes empresas no vendían su tecnología para extraer esas reservas del subsuelo marino.

Hoy Carlos Slim es dueño de una empresa que tiene plataformas marinas que pueden hacer esa actividad, es decir, el mito de que el gobierno mexicano no tendría acceso a esa tecnología en por lo menos 20 años se ha derrumbado.

Hace seis años se decía que si México no extraía petróleo de aguas profundas, simple y sencillamente en 10 años no produciría ni un millón de barriles diarios (mbd) de petróleo y que por nuestro consumo diario, seríamos importadores de petróleo.

A seis años de esos pronósticos, México produce 2.4 mbd de petróleo gracias a mayores inversiones tanto en aguas someras como en aguas profundas, donde con tecnología rentada, ya se han encontrado importantes yacimientos de petróleo, ( como en Matamoros por ejemplo), que entrarían en operación entre el 2015 y 2017, y exporta diariamente 1.2 mbd, lejos, eso sí, de los 3.5 mbd que se llegaron a producir y 2.5 mbd que se exportaban en tiempos de Vicente Fox, hace apenas 9 años.

Hace seis años se hablaba muy poco del gas shale o de esquisto, nadie hablaba del shale oil o petróleo de esquisto, porque no se habían encontrado yacimientos del mismo.

En los últimos seis años la gran revolución energética del mundo es el gas shale, en cuyos yacimientos profundos hay shale oil en proporciones todavía no dimensionadas.

La reforma energética que México necesita
Las necesidades de México son muy diferentes a las necesidades de PEMEX y a las de los partidos políticos, y muy diferentes a las de los actores políticos como Marcelo Ebrard, Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador.
Esta semana el presidente Peña Nieto enviará su propuesta de reforma energética al Congreso de la Unión.

México, como prioridad fundamental para su desarrollo en los próximos 20 años, lo que necesita es que la reforma incluya la extracción de gas shale y la venta y distribución a precios similares a los ofertados en EU de 3.50 – 4.00 dólares por BTU.

Lo anterior no es lo que PEMEX requiere, ni lo que los partidos políticos necesitan, pero sí es lo que México, como país, demanda en estos momentos.

Mientras que PEMEX tiene un costo de extracción de cada barril de petróleo de entre 8 y 15 dólares y lo vende en el mercado en 100 dólares, es decir una utilidad del 600%, el gas shale tiene un costo de extracción de 3.00 dólares por BTU y se vende entre 3.50 y 4.00 dólares por BTU, es decir tiene una utilidad bruta de entre 20 y30% en el mejor de los casos.

Para PEMEX extraer gas shale no es rentable. Para los políticos, el gas shale tampoco es rentable.
De acuerdo con los Estados Financieros de PEMEX, los ingresos suman 1 billón de pesos, de los cuales gasta 500,000 y los otros 500,000 se destinan a impuestos que alegremente presupuestan y gastan los políticos, sin tener —como sucede en Noruega país petrolero muy de moda en los cafés de nuestro país—, que cobrar el 40% de los ingresos de los ciudadanos en impuestos.

Pero lo anterior es posible por los enormes márgenes de utilidad del petróleo.
Con el gas shale, PEMEX no tendría forma de recaudar tanto dinero para hacerle la tarea a la clase política mexicana.

Sin embargo, el gas shale barato, a 4.00 dólares por BTU, es el futuro energético de EU, donde ya hay toda una maquinaria manufacturera cambiando las máquinas para que operen con ese energético, que además es muy amigable con el medio ambiente, pero sobre todo es una ventaja competitiva frente a Europa y Asia, donde el gas natural tiene un precio de 11 y 19 dólares por BTU.

Gracias al gas shale diversas industrias están regresando a EU, con sueldos bien pagados, porque requieren de forma intensiva el uso de hornos como es la siderúrgica, la papelera, ciertos sectores de la textil, la cementera, la de cerámicas, etc.

México, como país requiere extraer el gas shale de su subsuelo y que se construyan gaseoductos para su transportación a todos los rincones industriales de nuestra nación, donde empresas trasnacionales, tanto europeas como asiáticas y nacionales, puedan aprovechar su bajo precio a nivel global e invertir fuertemente en nuevos empleos.

Si México no extrae el gas shale o lo extrae pero lo vende caro—para, con el excedente recaudar más impuestos como ha sido el modelo energético de los últimos doce años con los gasolinazos mensuales—, esas industrias no vendrán a México, y al paso de los años aumentará la escasez del gas natural, porque los nuevos diseños de nuevas maquinarias, que se realizan en EU, contemplan el uso intensivo del gas shale, y, tarde o temprano, llegarán a México.

En este punto también es importante señalar que al paso de los años la investigación y desarrollo alrededor del mundo encontrarán en las energías alternativas como el sol, aire, etc., la solución de largo plazo para la escasez energética.

Los paneles solares en 10 años han bajado 80% de precio y han incrementado su capacidad en 500%. En los próximos 10 años se esperan por lo menos cuatro nuevas versiones de paneles solares mucho más eficientes que los actúales y mucho más baratos.

Es muy probable que así como el fax fue una tecnología intermedia entre la máquina y ahora los correos electrónicos, el gas shale sea una tecnología intermedia con duración para los próximos 30 años.
México no puede dejar pasar esta oportunidad.

¿Cómo decir que no a privatizar?
PEMEX debiera llevar a cabo «subastas inversas» para otorgar concesiones de gas shale en diferentes puntos del territorio nacional, y quien ofrezca los menores costos de extracción ganará el contrato, que rondaría los 3.00 dólares por BTU.

Por cada BTU extraído, PEMEX pagará a esa empresa privada, nacional o extranjera, los 3.00 dólares pactados, por ejemplo, y debiera vender el gas al mismo precio o con una ganancia mínima de 5.00% a las empresas privadas que operan en territorio nacional que se lo soliciten, y los excedentes, si es que hubiera, exportarlos.
A menor precio final del gas shale, mayor atracción de inversión nacional y extranjera durante los próximos 30 años.

Perspectivas:

El petróleo de aguas profundas y la refinación de hidrocarburos son irrelevantes para la vida nacional en comparación a la extracción y comercialización a precios bajos del gas shale que hay en el subsuelo mexicano, y que no es rentable para PEMEX, pero que es una gran oportunidad de desarrollo nacional.

Una vez concluido el periodo vacacional, la Universidad Autónoma de Tamaulipas reanuda sus actividades administrativas y se prepara para el proceso de inscripciones para el periodo agosto-diciembre 2013. A partir de agosto 9, se publicarán los resultados de examen de admisión.

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