LASH, RENUNCIA YA

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OPTIMUS 

Por: Jorge A. Pérez González                                  

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Domingo 8 de diciembre 2019

No tiene la culpa el gerente sino el compadre que lo hizo llegar ahí.

Recuerdo una plática con el expresidente municipal de Matamoros Jesús de la Garza Díaz del Guante, no fue entrevista, solo una plática de antiguos amigos, le pregunté directamente si el Gerente de la JAD sería de Matamoros, su respuesta fue contundente, claro que sí.

Mi inquietud tenía su razón de ser, solo quienes han nacido aquí, tienen una idea clara de lo que significó para Matamoros la creación de la Junta de Aguas y Drenaje de Matamoros, por parte de la sociedad civil.

En efecto, las asociaciones civiles en su momento y por el amor a Matamoros se echaron a cuestas la creación de una empresa que sirviera como detonante del Matamoros antiguo, para brindarle la oportunidad de crecimiento que tanto requería este rincón de Tamaulipas.

Esta historia no la conocen las nuevas generaciones y piensan que esta empresa es una más de las tantas empresas paramunicipales que existen a lo largo y ancho de la República Mexicana.

Pero no es así, la JAD y su infraestructura pertenecen al pueblo de Matamoros, porque fueron hombres visionarios quienes la construyeron desde sus cimientos, pero han sido hombres con ambicion desmedida quienes la han hundido por falta de capacidad, pero sobre todo por falta de sensibilidad social.

La que es considerada la joya de la corona en Matamoros ha pasado por etapas muy difíciles, su nacimiento fue traumático pues no había recursos ni municipales, ni estatales ni mucho menos federales para lograr un servicio eficiente.

Solo dos gerentes han logrado operarla en números en negros en su historia, ya lo he consignado antes aquí, ellos fueron: Don Florentino Cuellar y Don Humberto García Arizpe, por cierto con este último, en esa administración trabajó el actual Presidente municipal de la ciudad, Mario López, por lo que no desconoce en lo absoluto, el manejo interno de esa empresa.

El interés político por el manejo de los recursos de la empresa siempre fue factor para las desavenencias, ya consolidada la empresa el gobierno del estado siempre ha querido apropiársela. Recuerdo el caso del Gerente José Ibarra que prefirió renunciar a entregar al estado la paramunicipal, lo hizo por dignidad, pues el alcalde de entonces, su jefe, ya  estaba a punto de doblar las manos y convertirla en COMAPA.

La motivación de los fundadores fue la de dar un servicio eficiente a la población y a bajo costo, garantizando la calidad en la potabilización del agua que se conseguía directamente del Rio Bravo. Junto a los servicios municipales, esta idea sin duda lograría la industrialización de la zona.

Pero la visión de los pioneros se vio truncada cuando intervino el estado y  exigió posiciones en el Consejo de Administración, alegando que los prestamos provenían de las finanzas públicas.

Cierto, al paso del tiempo y con el crecimiento de la población, intervino el municipio creando infraestructura para el crecimiento de la red, intervino el estado otorgando préstamos a bajo rédito por el interés social de atender los reclamos de la población, e intervino la Federación vía Banobras para la creación de la planta potabilizadora número 2. Todos los prestamos fueron cubiertos en tiempo y forma, pero se cedieron espacio en la Administración que al paso de los años convirtieron la JAD en un nido político.

Cuando alguien pensó que los políticos le darían sensibilidad a la administración se perdió el rumbo y solo quedó el recuerdo de aquella fecha cuando el 29 de septiembre de 1949 el congreso del estado aprobó el decreto núm. 126 mediante el cual se creaba la Junta de Aguas y Drenaje de la Ciudad de Matamoros.

Hoy sin conocimiento de la historia, con toda la intención de vivir bien del presupuesto, sin respeto a los fundadores, con ambicion política exclusivamente, con infiltrados en el Consejo de Administración, con consejeros foráneos que radican al otro lado del rio, solo se aprecia falta de sensibilidad.

Hoy se atreven a violar la ley, aumentan tarifas y a discreción determinan cual para cada sector, lo hacen furtivamente, tratan de engañar y existen entes nefastos que se consideran dueños de la empresa.

Hoy, si hoy, hay sectores con casas de interés social que pagan 400 pesos mensuales por el servicio, mientras los habitantes tienen apenas 176 pesos de ingreso al día. Pero además les suben sin rubor la tarifa por saneamiento ambiental sin ninguna justificación.

El reclamo social se escucha ya por todos lados, si no le sirve al gobernador, si no le sirve a su padrino, si no le sirve a Matamoros: LASH, RENUNCIA YA.

Jorge Alberto Pérez González

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