DE CULTURA Y MÁS…
Por Alejandro Capistrán
Capítulo VII
La lluvia se había dejado caer sin previo aviso, Logan le pidió a Safie que se fuera para protegerse del agua y casi lo hizo de inmediato…
– Voy a volver papá- dijo mientras lo miraba tiernamente.
– No lo dudo, Safie, pero por ahora sólo vete-.
Y la miró partir bajo la lluvia…
Durante las siguientes horas, el periodista no pudo pegar el ojo para nada, solamente se sumió en los pensamientos más recientes y recordando lo que Safie le acababa de contar. ¿Realmente era posible? ¿Era cierto que ella no había matado a Elizabeth?
Por fin amaneció, el resplandor de un nuevo día, después de una noche tempestuosa, los fulgores del astro rey entraban cálidamente por aquella ventanilla donde se diera la conversación nocturna.
– Parece que no has dormido nada, Hugh- aquella voz irritante se acercaba por el pasillo.
– Por favor, Bening, no molestes y déjame en paz- dijo Logan casi suplicando.
– No te preocupes, sólo vengo a traer a tu visita- terminando de hablar se fue sin decir nada más.
Greta se acercó rápidamente hacia Logan quedando frente a él, pero aún separados por la reja que lo privaba de su libertad.
– Estaba preocupada por ti, jefe- las lágrimas comenzaron a brotar de aquellos hermosos ojos, y es que a pesar del rechazo de Hugh Logan, Greta no puede dejar de sentir algo por aquel hombre desdichado. La vida la compensa por ponerla junto a él, pero también la castiga al estar perdidamente enamorada y no poder tenerlo en sus brazos, es el clásico caso de » tan cerca y a la misma vez, tan lejos».
Sin embargo, eso era lo que ella creía, y es que Logan sí estaba enamorado de ella también, pero sabiendo las heridas y cicatrices con las que carga su alma, no podía darse el lujo de lastimar a su hermosa asistente, estando lastimado él en lo más profundo de su ser. No quería ser el responsable de una decepción amorosa que tal vez jamás pudiera rendir ningún fruto para el bien de ambos.
– Greta, no deberías estar aquí-.
– Claro que debo, estoy preocupada por ti y además vine para decirte que las cosas no van muy bien en el periódico- aunque sólo era su asistente, sólo ella había podido hacerse cargo de la compañía, sólo ella conocía de arriba abajo todos los contratos de sus clientes y patrocinadores y el presupuesto destinado a los reporteros, nadie más se atrevió a tomar las riendas del periódico.
– Aunque el periódico es tuyo, Logan, los reporteros insisten en publicar notas acerca de ti y de tu situación-.
– Déjalos que las publiquen, Greta, fundé «La Gazzetta» bajo las normas de la libre expresión y el libre albedrío- su voz denotaba cierta confianza en sí mismo, como si el trago amargo de la noche anterior ya lo hubiese ingerido. Se acercó más al rostro de su bella asistente y en susurros comenzó…
– ¿Sabes quién ha venido anoche?- la dama negó con la cabeza obviamente.- Vino a Verme Safie, desde el callejón me llamó como pudo y tuvimos una larga conversación-.
Greta estaba consternada, ¿cómo era posible que no la hayan descubierto?
– Pero, ¿qué fue lo que te dijo? ¿Por qué ha escapado del hospital y cómo lo hizo?- Logan no podía responder a la ráfaga de preguntas.
– No lo sé, eso no me lo ha dicho-.
– Entonces, ¿qué vino a decirte? No lo entiendo- el desconcierto de Greta era notable.
– Me contó lo que pasó realmente la noche en que muriera Elizabeth-. Una corriente eléctrica ligera recorrió el cuerpo completo de Greta en un breve segundo. Y Hugh le contó absolutamente todo lo que Safie le había dicho entre murmullos; Greta lo miraba como si su amado jefe hubiese perdido la razón, se estaba cuestionando el paradero del hombre racional al que ella conocía tan bien.
– ¿Cómo puedes decirme todo eso? ¿Realmente le creíste?-.
– Sí, Greta, todo tiene sentido después de lo que presencié ayer- y también le contó lo sucedido con el guardia en turno.
Una sombra de decepción ensombreció el rostro de Greta, «ya perdió el juicio por completo», pensaba mientras lo miraba con asombro.
– Ya has sufrido mucho, Logan, deberías descansar- decía mientras recorría su mejilla con su mano- vendré mañana para saber cómo sigues-. Y salió rápidamente de ese lugar, mientras que Logan la llamaba gritando su nombre para que no se fuera…
– ¡Greta! ¡Greta!- cayó de rodillas- no te vayas- susurró…
Hacía ya 10 años que los psiquiatras le habían diagnosticado esquizofrenia a Safie, ésta es el nombre genérico que se le da a las enfermedades mentales que se caracterizan por alteraciones de la personalidad, alucinaciones y pérdida casi total del contacto con la realidad…
¿Cabía la posibilidad de que el enfermo fuera él y lo único que había hecho era haberle heredado su inestabilidad mental a Safie?…
Continuará….



