Desde el enfoque político, social, económico, de seguridad, el que usted le quiera dar, siempre será más barato prevenir que corregir o lamentar.
Cuando se trabaja desde los cimientos se edifican cosas buenas, duraderas y que servirán de base para el futuro, cuando las cosas se hacen solo por hacerlas sin importar el cómo se hagan llegan los problemas y el costo es mucho más alto en todos los sentidos.
Las recientes lluvias dejaron tragedias precisamente porque no se hicieron las cosas bien, no se previno en muchos aspectos, infraestructura que no resistió el embate de la naturaleza, cierto, ante el poder y capricho natural todo es endeble, pero cuando ya se tienen experiencias de huracanes y antecedente de lo que puede suceder y aun así se siguen cometiendo los mismos errores haciendo las cosas mal, eso ya es criminal.
Por ejemplo, el puente del rio Corona, en otros tiempos, en la administración de TOMAS YARRINGTON para ser exactos, había tenido derrumbes y hasta se perdieron vidas, los ingenieros supieron dónde estaba el problema y que tenían que hacer, al menos eso fue lo que dijeron y lo reconstruyeron igual, y lo ampliaron con el mismo problema, era obvio que volverían a registrarse problemas como los que se tuvieron con las recientes lluvias.
Culpables de las tragedias también son aquellos que permitieron asentamientos irregulares en zonas de alto riesgo, como montañas que se reblandecen con las lluvias y traen deslaves donde se arriesga el patrimonio y la integridad de los habitantes, o en las áreas inundables donde no se toman las medidas necesarias o no se hacen los rellenos correspondientes y pendientes de agua para que estén a salvo cuando se registran las lluvias.
Cierto, hay necesidad de espacios para vivienda pero las autoridades municipales en primer instancia están obligadas a evitar que las personas se asienten en lugares riesgosos o bien brindar las condiciones para que no tengan percances, tomar precauciones en lugar de que después tengan que invertir en las correcciones de problemas causados en las contingencias, porque se debe privilegiar la seguridad de las personas y sus bienes, para que luego no se tengan tragedias y pérdidas humanas.
Dicen que obras son amores, y así debe ser, por eso toda infraestructura se debe ejecutada por amor al pueblo en el que se vive, que sean buenas y de verdadero bienestar social, con ello se evitaran tragedias y gastos innecesarios, porque en el caso de los huracanes, o simples lluvias, el agua siempre buscará su cauce natural, coartarlo o querer cambiarlo de curso trae tragedias, además de onerosas reparaciones el costo social es alto.
Las ciudades requieren de modernización pero todo debe de ser con buenos y responsables diseños, previendo desgracias aunque se piense que jamás sucederán, así la inversión será correcta y el uso y beneficio de la infraestructura será duradera, para en lugar de ganarse los aplausos un día que el pueblo lo agradezca en todo momento.
En la capital tamaulipeca el caso del Eje Vial también es una muestra, la obra dio modernización a la ciudad y se acortaron los tiempos de traslado, pero se bloquearon las corrientes al dren pluvial tanto que hasta se tuvieron que hacer adecuaciones, se invirtió dinero extra, y lo peor, se rompió con la estética del diseño de la infraestructura, ahora hasta una escuela primaria corre peligro con cualquier lluvia.
Igual sucede con los vados de la colonia Moderna, Las Vegas de Treto, La Modelo, el ejido La Misión entre otros que en repetidas ocasiones han dejado incomunicadas a los habitantes de esos sectores, una inversión en puentes a la larga saldría más barato que todas las remodelaciones y complicaciones ocasionadas por los huracanes.
Con el huracán ALEX se registraron deterioros en la infraestructura educativa, en aquel tiempo hasta el propio Secretario de Educación, ALONSO LUJAMBIO visitó Tamaulipas y realizó recorridos por planteles educativos, hasta de ejidos aledaños a la capital tamaulipeca, lo hizo con EUGENIO HERNANDEZ FLORES de gobernador.
Se dijo en ese entonces que el Gobierno federal y estatal invertirían, y bien, en la rehabilitación y construcción de escuelas de calidad que soportaran contingencias, seguramente no fue así, o no fue general, porque hoy muchas escuelas sufrieron deterioros con las recientes lluvias al grado que las autoridades suspendieron las clases en más de la mitad de los municipios de la Entidad durante tres días para evaluar y reparar los daños que se tengan, previniendo que los niños y jóvenes sufran un percance.
Lo dicho, siempre será mejor prevenir que lamentar o corregir, claro que la prevención debe ser compartida, la comunidad igual debe participar no tirando basura en los drenes pluviales, evitando que sus hijos se acerquen a las áreas de riesgo y atendiendo las recomendaciones de las autoridades, en el caso de la suspensión de clases tener paciencia porque primero está la integridad de los niños, ya después se pondrán al corriente en las asignaturas.


