Un monstruo romántico

0
260

Hace algunos años leí una de las novelas más trascendentales de la literatura actual… Crepúsculo.
Una historia vasta en sugestiones del romanticismo puro e ingenuo como aquel primer amor de la adolescencia.

No obstante que la historia es casi perfecta por atrapar al lector desde la primer pagina, estoy completamente contrariado con lo que Stephenie Meyer hizo con el vampirismo, ya que dio un giro radical de 360° a la imagen que se supone debe ser un vampiro, y es que en la novela hay una especie de no-muertos bondadosos que se autodenominan «vegetarianos» porque prefieren beber sangre de animales para no dañar a la raza humana; además, la idea de que el vampiro puede salir en el día me parece completamente absurda y aún no puedo asimilar que a la luz del sol, la piel del vampiro brille cual diamantes incrustados en cada poro, eso me parece patético.

Para un vampiro, la sangre es más que su alimentación, es como una droga y no puede abstenerse a la sangre de un animal, es como si un ebrio dejara de beber vino tinto y comenzara a tomar cerveza, tarde o temprano se dará cuenta de que no puede vivir sin el vino tinto.

La historia del vampiro comienza en 1816 cuando John Polidori crea precisamente la novela «El vampiro», con la intención de que ésta sea una historia de terror; pero la imagen vampiresca se inmortalizó en 1897 cuando Bram Stoker concibe al personaje de terror más trascendental de todos los tiempos, » Dracula «.

Tal vez Stephenie Meyer quiso cambiar y rescatar al vampiro con ideas innovadoras y aunque no lo rescató, sí cambió por completo las visiones en cuanto a los peligros que emanan del vampiro, bueno ahora ya no es peligro en toda la extensión de la palabra.

Sin embargo, he leído muchas historias de vampiros y he visto demasiadas películas donde lo vampiresco puede ser aburrido por lo tradicional que resulta ser; pero para poder crear un vampiro, hay que saber acerca de la oscuridad, del suspenso y de la satisfacción que produce el dolor ajeno sin sentir la bondad para el personaje y sin darle una piel de diamantes a la luz solar. Pero eso es lo que yo haría, pues en cuanto al amor, a la ilusión y a ese romance ya casi extinto en nuestro tiempo, la novela es completamente fascinante, puesto que no es un torrente de miel como la magna obra de Shackespeare, » Romeo y Julieta».

No por nada estuvo en el Top 10 de los mejores libros para jóvenes y Top 10 de los mejores libros para lectores poco habituales en la asociación de bibliotecas americanas.

Además, fue considerado el mejor libro de la década pasada.
Yo sé que muchos fans de la saga me odiaran después de haber hecho esta crítica, pero más que crítica, estoy dando una opinión cuyo sentido va directamente al monstruo romántico creado por Stephenie Meyer.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí