A poco tiempo de que se cumpla la fecha para que concluya el diferimiento de la entrada del llamado apagón analógico en Reynosa, de acuerdo con estadísticas del Inegi y datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), pudiera ocurrir que miles de viviendas en la ciudad queden sin acceso a las transmisiones de televisión digital. De acuerdo al censo de población y vivienda del 2010, en el municipio había 170 mil 171 viviendas habitadas, de las cuales 145 mil 829 contaban con una televisión.
Esto implica que el 85 por ciento de los hogares reynosenses tienen un aparato de este tipo entre sus enseres domésticos. La resolución del IFT que pospuso para el próximo 26 de noviembre la entrada en vigor del apagón analógico en esta frontera citó que el 53 por ciento de los hogares con televisor en Reynosa (78 mil 747) dependían de la televisión abierta. En abril de este año, al diferir la suspensión de transmisiones de televisión en el sistema analógico el IFT, citando una encuesta que se realizó en Reynosa –además de Monterrey, Nuevo Laredo, Matamoros y Ciudad Juárez- refirió que el porcentaje de penetración de la Televisión Digital Terrestre (TDT) en las viviendas de este municipio que dependen de la televisión abierta, era de apenas el 30 por ciento. Así entonces, de los casi 79 mil hogares que dependen de las señal abierta de televisión apenas unos 23 mil 624 disponen de aparatos que les permitirían recibir la llamada televisión digital.
Esto quiere decir que al menos 55 mil viviendas contaban con aparatos de los llamados analógicos, que son obsoletos para recibir señales TDT. Recientemente el gobierno federal distribuyó gratuitamente poco más de 26 mil televisores digitales en la ciudad como una estrategia para aumentar el nivel de penetración de la TDT.
Sin embargo los equipos se distribuyeron sin distingos entre los beneficiarios del desaparecido programa Oportunidades. Esto impide conocer con precision cuántas viviendas del municipio pueden recibir señal digital de televisión ya que los aparatos se entregaron a los beneficiarios sin conocer realmente si contaban o no con televisores adecuados para recibir ese tipo de señal. Suponiendo que la entrega de esos 26 mil televisores se haya hecho entre personas que efectivamente no contaban con ese tipo de aparatos, aun quedarían unas 29 mil viviendas en las que sus habitantes tenían del tipo analógico.
La Prensa


