MATAMOROS.– Los catorce mil usuarios del Distrito de Riego Bajo Río Bravo (o25), de 202 mil 548 hectáreas y una concesión de mil 183 millones de metros cúbicos de agua, confiaron en que la revisión de acuerdos por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) diferida a la segunda semana de enero, de analice en forma integral el aprovechamiento de toda la Cuenca del Bravo, para el cabal respeto al Tratado de 1944, que permita la entrega de la cuota anual a Estados Unidos sin afectar a Tamaulipas.
Jorge Luis López Martínez, uno de los Vocales por Tamaulipas en la Cuenca del Río Bravo que participó en la reciente reunión celebrada en las oficinas de la CONAGUA en la Ciudad de México, presidida por su Director General Germán Martínez Santoyo y en la que estuvo la Directora General de CILA, Adriana Reséndez Maldonado, dijo que se escacharon los argumentos fuertes de Tamaulipas, el último eslabón en la cadena de dicha cuenca.
Enfatizó que no solo se trata de las 202 mil 548 hectáreas que producen más de un millón de toneladas de maíz, sorgo, algodón y hortalizas, sino de la ganadería, industria y el consumo humano de casi dos millones de tamaulipecos que habitan los diez municipios fronterizos y representan el 54.79 de la población estatal, por lo tanto de la viabilidad de esta zona económica.
Señaló que a la próxima reunión a que serán convocados a principios del 2024 acudirán los diez Vocales del Consejo de la Cuenca del Río Bravo por Tamaulipas, así como los nueve presidentes de los Módulos que conforman el Distrito 025.
Los vocales son los siguientes: Gubernamental, Américo Villarreal Anaya ( suplente Raúl Quiroga Alvarez; Agrícola, Reibo Treviño Cisneros y Claudio Medina Salazar; Urbano, Marco Hernández Acosta; Pecuario, José Dávila Guerrero; Industrial, Ofelia Garza Delgado; Servicios, Abdiel García García; Academia, Leonardo Arellano Méndez; y sociedad civil, Jorge Luis López Martínez.
Recordó que varios de ellos estuvieron en la pasada reunión en la que todos expusieron los argumentos en defensa de sus derechos que tienen más de 70 años y que salvaguarda el Tratado Internacional de 1944 entre México-Estados Unidos.
Ahí, enfatizó, incluso se puso sobre la mesa el contenido del Acta 330 que circuló en el Valle de Texas y a la que tuvimos acceso por compañeros que se enteraron de esa propuesta para la reconfiguración de los acuerdos bilaterales, que deben pasar por el Senado de la República, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Presidencia de la República.
Se pretendía, con ese proyecto de Acta 330 de CILA, usar aguas de las presas internacionales Amistad-Falcón, más allá de los 431 millones anuales que corresponden a Estados Unidos, lo que afectaría en forma directa y drástica a Tamaulipas.
El compromiso de la CONAGUA, institución de la que participaron su Director General Germán Martínez Santoyo; el Subdirector General Técnico, Humberto Morengo Mogallón; el Subdirector General de Infraestructura, Aaron Mastache Mondragón; Director General del Organismo del Consejo de la Cuenca del Río Bravo, Luis Carlos Alatorre Cejudo; así como de CILA a través de la Comisionada de la Sección México de CILA, Adriana Reséndez Maldonado y el Secretario Jesús Luévano, fue una valoración más amplia de la situación de Tamaulipas en el aprovechamiento integral de la Cuenca del Rio Bravo, así como de los compromisos internacionales.
Reconoció también la participación de la Secretaría de Relaciones Exteriores a través de su personal bajo el mando de la titular Alicia Bárcena Ibarra, dele senado de la república que sacó un punto de acuerdo para el respeto al Tratado de 1944; así como de la intervención directa del presidente Andrés Manuel López Obrador, y del gobernador Américo Villarreal Anaya, gobernador de Tamaulipas y su equipo de colaboradores.



