Por David Dorantes
NUEVO LAREDO, TAMAULIPAS.- La noticia de que se acerca una cadena estatal de televisión, es para el tamaulipeco común una noticia que no importa en lo general, dado a que es una condicionante a la que el mexicano se acostumbró a tener primero solo una cadena nacional (Televisa) y de pronto le dieron otra cadena nacional (Tv Azteca). Incluso para los políticos comunes en Tamaulipas perciben el asunto de una nueva cadena televisora como algo intrascendente y hasta con desdén consideran que ahora los tamaulipecos no ven tanta televisión por estar metidos en el Facebook, discurso que cambian diametralmente esos mismos políticos al momento de estar en campaña.
El tablero de ajedrez político pudiera tener una variable muy importante sí para 2016 se llegara a concretizar la tercera cadena nacional de televisión o, peor aún, la primera cadena regional de televisión. La mayoría de los analistas financieros y expertos en telecomunicaciones refieren que la Reforma Telecomunicaciones promovida por Enrique Peña Nieto, tiene tiempos muy largos para cada una de sus facetas, ciertamente fueron tiempos vinculados con la cronología que ejecutó el Gobierno Federal de Felipe Calderón Hinojosa, particularmente con los referidos al famoso apagón analógico. Sin embargo, bajo el crisol de la comunicación política no sorprendería esos tiempos.
El primer momento que no llamará mucho la atención de los grupos de poder -pero que deberían- inicia en junio de 2014, fecha cuando las empresas que quieran participar por obtener una cadena nacional o cadena regional de televisión tendrán que solicitar la opinión favorable al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), pero no será hasta septiembre de este mismo año -2014- hasta cuando el IFT decidirá si puede o no participar de la licitación; pero no es hasta el 25 de marzo de 2015 cuando el IFT emita su fallo licitatorio. Quizás sea mucho tiempo como lo expresan los analistas del tema, pero bajo otro crisol justo para marzo del año entrante el movimiento político en Tamaulipas estará muy álgido por las Diputaciones Locales y todavía más álgido por la sucesión gubernamental. Cuando se dé a conocer el 25 de marzo de 2015 el nombre de la empresa ganadora de la licitación para la cadena de televisión regional, seguramente estará en la mirilla de más de un aspirante al Gobierno del Estado.
Después, para el 31 de diciembre de 2015 vendrá el apagón analógico, es decir que para el primer día de enero de 2016 deberá entrar en funcionamiento las dos cadenas nacionales y las cadenas regionales de televisión, teniendo hasta tres años (2019) para iniciar operaciones que cubran el 30 por ciento de la población y hasta cinco años (2021) para abarcar toda la cobertura nacional.
Hagamos un paréntesis en la Reforma Telecomunicaciones y revisemos en lo particular el artículo 116 Constitucional, modificado por la Reforma Electoral que dicta sobre las modificaciones en sus respectivos calendarios electorales por celebrar elecciones no concurrentes con las federales y que son las siguientes: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz, para la elección de Gobernador. ¿Adivina en que año serán estas elecciones? 2016.
Conversando con el matamorense Marco Antonio Bernal Gutiérrez, Diputado Federal, nos comentó lo siguiente “Va a haber la posibilidad de que haya una consolidación de cadenas regionales de radio y televisión. Vamos a tener una cadena estatal. Lo que se trata es que tengamos al menos dos cadenas nacionales que se liciten y darles acceso a jugadores regionales, para que existan televisoras regionales”. ¿Quiénes serán los jugadores regionales que le entren a la creación de una nueva cadena de televisión? Quizás sea Enrique Cárdenas González pero tendrá que comprobar que Organización Radiofónica Tamaulipeca (ORT) no tiene relación empresarial con Televisa; también pudiera ser Félix Garza Peña propietario de Notigape; pero tampoco pudiéramos descartar a Eduardo Gallegos dueño de Radio Avanzado, quien es ubicado en Ciudad Victoria como propietario de cinco estaciones de radio en la frontera norte de Tamaulipas pero lo que pocos conocen es que Eduardo Gallegos está a semanas de inaugurar su canal de televisión digital, con varios subcanales, en el Valle de Texas. Sin olvidarnos de Carlos Slim Helú, hay otro joven empresario por observar.
Mención aparte merece Manuel Arroyo Rodríguez, a quién no se deberá de perder de vista, el joven empresario que compró el periódico El Financiero y quien recientemente en sociedad con Bloomberg lanzaron el canal de televisión El Financiero-Bloomberg. Además, para finales de este mes, estará entrando en Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, así como en Laredo, McAllen y Brownsville, con su periódico impreso El Financiero con la versión regional. Arroyo Rodríguez cuenta entre sus logros haber construido los estudios de Fox Sports, Milenio Televisión, Canal 30 y Canal del Congreso. Manuel Arroyo actualmente opera desde Monterrey, Nuevo León, entre otras ciudades.
Por el momento la televisión digital en México cuenta con una penetración digital terrestre de 30 por ciento, cifra que no parece atractiva pero sí consideramos que la penetración aumentará drásticamente después del 1 de enero de 2016 entonces sí pinta que será un buen negocio y, sin duda, una carta de poder.
Lejos de lo que se piensa de la televisión mexicana, no son las telenovelas lo que más ven los mexicanos. De acuerdo a estudios del Gabinete de Comunicación Estratégica / Kaleydoscopio (GCE/K), en primer lugar los mexicanos consultados mencionaron ver los noticieros (38.7 por ciento), le siguen programas culturales o documentales (18.5), telenovelas (10.9), series de comedia (10.3), programas de variedad (4.4), y por último ven los programas deportivos (4.2). Otra cifra reveladora es de la Agencia IbopeAGB que muestra el aumento del tiempo total de consumo de televisión comparativamente con la década pasada, siendo que dentro de un hogar mexicano ahora ve nueve horas con 25 minutos en promedio, resultando que los norteños son los que más ven televisión, en promedio de 10 horas con 51 minutos, una hora 40 minutos más que hace una década.
Habrá mucho por ver y no justamente en la pantalla digital, sino en el tablero de ajedrez político y cómo se introducen sus intereses en las nuevas cadenas de televisión nacional y regional. ¿Usted qué opina?


