Hay un apartado dedicado para las manualidades dentro de la plaza de las artes, que no está peleado con los objetivos que se persiguen en los propósitos del municipio.
“Muchos ven y critican que todo esto no es meramente un espacio dedicado a las artes, pero la verdad es que la expresión artesanal y manual, también ocupan y tienen un espacio dentro de este jardín” comenta Eddy Segura, al referirse al perfil del que se acerca a formar parte de esta exposición.
Y es que en cada espacio se encuentran verdaderas obras de arte, como es el caso de la manufactura de jabones de glicerina, cien por ciento naturales, llenos de formas y variedades que van de lo decorativo a lo terapéutico.
“Terapéuticos porque sirven para el acné, por ejemplo, para exfoliar el cutis, y todos hechos artesanalmente, con formas de corazoncitos, de flor, con diferentes colores y hasta transparentes” dice la encargada del localito.
Una de las manualidades más socorridas para aprender y sacarle provecho es la del trabajado con fieltro, que está compuesta de muchos detalles y llena de vivos colores, donde son elaborados personajes ya en el inconsciente colectivo, como las figuras de Winnie the pooh, Spider Man entre otros personajes.
“Nosotras asistimos a este lugar desde hace mucho tiempo ya, porque lo que hemos aprendido, nos ayuda apoyarnos para contribuir y sacar adelante la economía familiar y nuestras parejas nos lo agradecen”, asegura una de las mujeres que toma las clases.
Otros grupos toman clases de tejido, listón y gancho, y así sucesivamente en cada uno de los talleres de manualidades, aduciendo las amas de casa, que con ello han encontrado un problema al estrés, a la falta de actividad que las mantenga activas intelectualmente.
Dentro de la artesanía, María del Carmen León Serrano, se dedica al manejo de los metales artesanalmente, y a través de estos elementos se busca curar y sanar por medio de la energía de los mismos.
“Estamos trabajando con el cobre que es un elemento que nos ayuda en nuestra salud, energéticamente y a purificar nuestra sangre, está asociado con algunas gemas preciosas, que tienen un beneficio para nuestra salud”, comenta la artesana y terapeuta.
Agrega que no se trata de un trabajo improvisado, sino es una tradición que ha pasado de generación en generación y que ellos rescatan para poder otorgar beneficios a las personas que buscan orientación sobre algún tipo de padecimiento.
“El rezo que hacemos, la intención de que esto sea bueno y curativo para las personas, el cobre y las piedras semipreciosas, como el amatista, el jade, que son elementos que existen en nuestro país, y principalmente se están utilizando estos recursos en la artesanía, y los metales que ayudan eliminar la electricidad estática” así como ofrecen los llamados temascales, los cuales, comenta, son muy curativos.
Para piezas artesanales Edgar Mar, con seis años dentro de la plaza, no es diferente y comenta lo importante que ha sido para él estos siete años formando parte de esta familia de la Plaza de las Artes.
“Hace seis años aquí empezamos y sí, ha sido un tanto difícil, durante cierto tiempo, pero aquí estamos pero mientras venga la gente aquí estaremos”, puntualiza.
El como muchos, desde mucho antes anduvo por diferentes puntos de la ciudad ofreciendo sus prendas, pero al establecerse en la plaza, ha visto cómo todo ha ido cambiando, y cómo él mismo ha evolucionado.
“Manejo para mis piezas, cosas provenientes de la naturaleza como el coco; la semillas, como las de la jojoba, el nogal y de orejón; uno las recolecta, las limpia y las perfora para crear con ellas, pues por ser de aquí puede darlas más económicas, no es el caso de otros materiales”, dijo.
Agrega que este espacio debe permanecer para que la gente pueda recrearse y aprender, como lo han hecho ellos, de las cosas con las que cuenta nuestra ciudad.
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