La muerte anunciada de la nacionalización de vehículos, programada para el año próximo, ya tienen como adelanto una serie de acciones burocráticas de la Aduana Local para bloquear hasta ocasionar el desplome en número de este tipo de operaciones.
El administrador de la Aduana de Nuevo Laredo, Héctor Hugo Garza Jalil fue señalado por un grupo de tramitadores y representantes de agencias aduanales dedicadas a la nacionalización de vehículos, como el autor de la limitación de cupos.
«A un año de que concluya la nacionalización vehicular, ya se nos está dando un adelanto de lo que tendrá como efecto el sector de comercio exterior, pues es un 50 por ciento la baja en el número de importaciones», dijo Luís Cázares Medina, tramitador.
Expuso que la Aduana, desde hace cinco año dejó de tener una limitación en los cupos de importación de autos usados, sin embargo con este nuevo administrador se ha ido a la baja sensiblemente.
«La Aduana local tiene capacidad para un mayor número de operaciones e incluso las ha tenido, pero las ha venido limitando hasta quedar en 300 operaciones diarias en lugar de las casi 800 diarias que se tenían normalmente», expresó.
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