LAREDO, TX. – Desde mayo hasta septiembre de 2019, los niveles de cloro empezaron a registrar 0.2 cuando su estándar es 0.5.
Autoridades del gobierno de Laredo tenían conocimiento y justificaron que el cloro en 0.2 por ciento es nivel bajo, pero permisible.
“Todos en el gobierno somos culpables de las omisiones”, dijo el alcalde de Laredo, Pete Sáenz Jr.
Transcurrieron cinco meses con ese protocolo bajo de seguridad que llevaría el agua a no ser consumible, a menos de ser hervida.
Un ciudadano denunció el fin de semana a la Comisión de Calidad Ambiental de Texas (TCEQ) que el agua mostraba signos de contaminación.
A ese punto reaccionó TCEQ el sábado pasado, informando que el agua debía ser hervida y era prohibido su consumo directo de la llave para diversos usos, informó Arnoldo Meneses, representante de esta Comisión en Laredo.
Una investigadora de TCEQ dijo que ella abrió un caso contra la ciudad de Laredo después que los estándares se centraron en el 0.2 de cloración del agua.
Riazul Mia, director del Servicio de Agua, dijo que desde hace dos años se informó al cabildo que deberían ejercer inversiones al sistema de agua y de los riesgos que se enfrentarían.
El Dr. Héctor González, director de Salud Municipal, justificó que su departamento ejerce monitoreo en la calidad del agua, pero jamás se localizó una bacteria.
Las autoridades intentaron una salida decorosa con la inexistencia de la bacteria, indicando que los niveles del agua eran aceptables.
Para el miércoles habrá reunión de cabildo especial donde darán a conocer la investigación y se podría ejercer una reacción administrativa o punitiva contra funcionarios municipales.
Miguel Timoshenkov



