Un elk (especie de alce) escapó ayer del Zoológico Regional e hizo pasar apuros a empleados del Parque Viveros, así como a los bomberos y elementos de Protección Civil, que lo siguieron hasta la orilla del río Bravo y lo atraparon cuando intentaba cruzar la corriente rumbo a Estados Unidos.
Fue necesario organizar una especie de cacería y dispararle con un rifle de dardos para hacer caer al enorme animal, que es hembra y no tiene cornamenta, luego se batalló para llevarla desde el paraje donde estaba, hasta una camioneta, en la que fue devuelta a su corral.
Empleados del parque animal mencionaron que no saben cómo fue que el elk saltó la cerca de su corral, salió de una malla ciclónica que rodea el lugar para llegar hasta el bulevar Luis Donaldo Colosio, cruzó y se internó en la ribera del río Bravo.
Este incidente se registró ayer por la mañana en el zoológico, que se ubica dentro del Parque Viveros, a un lado del bulevar Colosio.
“Lo que más temíamos es que un vehículo atropellara al animal, ya que estaba muy asustada y por el bulevar pasan muchos automóviles con exceso de velocidad”, comentó uno de los veterinarios.
Se dieron cuenta por dónde se introdujo a la maleza de la ribera, y los trabajadores del parque fueron tras la hembra, además de solicitar apoyo a Protección Civil y Bomberos.
Cuando la ubicaron ya estaba dentro del agua y antes de que nadara hacia la orilla estadunidense le dispararon hasta tres dardos tranquilizadores.
Batallaron, pero lograron cargarla en una lona, ya que pesa más de media tonelada, y lo llevaron hasta el bulevar, donde la subieron a una camioneta para regresarla al zoológico, sin que aparentemente sufriera algún daño.
Fue necesario despejar parte del terreno, cortando la alta maleza, a fin de que se pudiera caminar con el elk cargando.
Quienes circulaban por el bulevar Colosio veían las unidades de Bomberos y Protección Civil, sin saber lo que ocurría, lo mismo que los tripulantes de una lancha de la Patrulla Fronteriza, que sólo se limitaron a ver lo que hacían los improvisados cazadores.
Aseguraron que el animal no sufrió daño alguno, ya que el tranquilizante que le dispararon no le perjudicaría y pronto volvería a trotar.
Mientras que se revisaba el corral para saber cómo escapó.
El Mañana


