LAREDO, Texas.- El congresista Henry Cuéllar descartó que se vayan a registrar impactos negativos aquí en la frontera, como consecuencia del cierre en el 25 por ciento de actividades del aparato gubernamental federal, –llamado «shutdown»– esperando que para el 3 de enero se alcance una solución al conflicto derivado de la decisión del presidente Donald Trump de presionar a demócratas y a republicanos para obtener los fondos billonarios para la construcción de un muro en la frontera sur de Estados Unidos.
Entrevistado al respecto, el legislador federal manifestó que con el cierre de operaciones federales, sólo se está afectando a los empleados «no esenciales», es decir sólo a aquellos cuya labor no interviene en labores directas ni operativas, por lo que se descarta de antemano que vayan a existir consecuencias entre el personal de Aduanas y Protección Fronteriza ni en el de la Patrulla Fronteriza, los que seguirán trabajando, aún sin sueldo, a partir de la próxima semana, en caso de que se continúe con el «shutdown».
Cuéllar explicó que este cierre se presenta porque Trump persiste en que se requiere un muro físico para asegurar la frontera, «una solución del siglo XIV», cuando en realidad lo que se necesita para salvaguardarla son más agentes de aduanas y de la Patrulla Fronteriza, con más tecnología.
Indicó que el próximo 3 de enero, sesionará una vez más el senado para realizar una propuesta bipartita, en un intento porque que se levante el cierre, el cual está afectando a más de 50 empleados federales en todo el país y advirtió que en caso que el presidente no la firme, se tomarán otras opciones legislativas por parte de los demócratas y republicanos.
Juan Rodriguez



