De los 600 policías municipales con que contaba la Secretaría de Seguridad Pública de este municipio al inicio de la presente administración (2011/2013), cerca de 300 ya fueron dados de baja por no cumplir con el perfil que requiere la corporación, mencionó el alcalde Benjamín Galván Gómez.
El resto es sometido a exámenes de control, de confianza, toxicológicos, de entorno social para saber si su correcto vivir corresponde al salario que devengan como policías, además de los exámenes de salud, psicológicos y psicométricos.
Añadió que los 300 policías restantes son sometidos a una rigurosa capacitación y adiestramiento, para que respondan a las expectativas de la población.
“A quienes hayan pasado la primera etapa, ya están en el proceso de capacitación, y hay 110 elementos que se encuentran en la academia de policía en el estado de Tamaulipas, y estimamos que en agosto lleguen los primeros certificados, y en septiembre llegue la segunda parte de los policías acreditables”, mencionó.
Una vez que los policías que se encuentran capacitación, una vez que finalice dicho proceso y que hayan aprobado todos los exámenes, seguirán con su labor de vigilancia en la ciudad, aunque dijo el alcalde que quienes no cumplan con los requisitos, serán liquidados conforme a la ley.
“Seguiremos trabajando para que rengamos policías acreditables, que es la normatividad del gobierno federal y apegados conforme a la Ley”, reiteró.
En febrero del 2011 fue asesinado el general Manuel Farfán Carriola, quien fungía como secretario de seguridad pública en la ciudad, y a raíz de este acontecimiento, el ejército tomó las instalaciones y se hizo cargo de la vigilancia y patrullaje en las calles, por lo que desde entonces los policías se encuentran acuartelados, aunque devengando íntegros sus salarios.
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