El sector transporte comenzó a resentir los efectos de la marcada disparidad Peso-Dólar; en primer término la disminución de las importaciones, la elevación de los costos del traslado de carga y las refacciones.
Sin embargo los efectos mayores de la pérdida de terreno del Peso frente a la divisa verde, se verán dentro de tres meses y las consecuencias serán impredecibles, declaró Luís Moreno Sesma, presidente de la Central de Servicios de Carga (Censecar) de Nuevo Laredo.
“La baja en las importaciones y la elevación de costos en movimiento de carga, apenas son los primeros efectos, pero lo más difícil se verá allá por los meses de Noviembre y Diciembre”, expuso.
Mencionó que si el cruce de carga por Nuevo Laredo es actualmente de cinco mil camiones de exportación y la importación ya tiene una tendencia a la baja, qué se podrá maginar del Puente de Colombia, Nuevo León, que apenas tiene mil 200 cruces diarios, aproximados.
El presidente de Censecar asintió en que la elevación de la exportación, se debe principalmente a las ensambladoras de vehículos, cuyo trabajo se realiza en México en tanto que las importaciones comenzaron a bajar por la elevación del dólar frente al Peso.
Con respecto a la elevación de los costos de flete, dijo que afortunadamente aún sigue siendo absorbido por el cliente en una negociación, pero la tirantez de la paridad monetaria propiciará en un momento dado que nadie querrá asumir el gasto adicional.
Moreno Sesma, dijo; “Todo afecta a los costos de los transportistas y cada uno de ellos tiene qué negociar con sus respectivos clientes a fin de asumir los gastos adicionales, esto al menos por el momento”.
Los mayores efectos de esta tendencia a la baja del movimiento de carga, derivada de la pérdida de terreno del Peso frente al Dólar, tendrá mayores repercusiones en los meses siguientes, peor aún al arranque del 2016.


