Automovilistas que circulan sobre la calle del mismo nombre y que es de doble sentido, tienen que transitar a vuelta de rueda debido a que la aglomeración de los puestos y los compradores hacen que este paso se convierta en un peligro para la circulación vial.
Después de las 1:00 de la tarde, en esta área se registra un caos; algunos automovilistas descienden del puente a baja velocidad porque temen atropellar a alguien.
“Aquí da miedo pasar porque hay carros que se detienen a ver en los puestos y uno se tiene que esperar, luego vienen los carros y uno va, el espacio del carril queda muy pequeño, apenas y pasa uno, esto está muy mal”, manifestó un conductor.
Sin embargo, después de las 5:00 de la tarde es cuando el riesgo de algún accidente es más propenso ya que los residentes acuden a realizar sus compras y tienen que caminar sobre los carriles de circulación.
“Viene uno bajando el puente y agarra uno vuelo digamos, pero no, tenemos que bajar muy lento porque la gente está caminando viendo los puestos y algunos caminan casi a mitad de calle y eso es peligroso, y si pasa algo, le echan a uno la culpa”, expresó Alberto Martínez.
Son más de 100 vendedores semifijos en este sector, a los que el gobierno municipal tenía contemplado reubicarlos debido al riesgo que representaba su instalación.
El Mañana


