La brutal caída en la importación de vehículos ha dado pie a una singular escena en el Puente II, al aparecer un número excedido de tramitadores y “coyotes” en el asedio y disputa del paisano para convencerlo sobre la nacionalización.
Ahí, apostado apenas a la salida del recinto fiscal del Puente II, cotidianamente aparece un sinnúmero de empleados de agencias aduanales, “coyotes” y extraños con chalecos anaranjados y gafetes para ofrecer algún tipo de servicio aduanero.
“El número de importaciones se ha reducido casi en un 50 por ciento en los últimos meses, ya no hay para todos y por eso el asedio en el Puente (II). Si te llevas una nacionalización, ya cuando menos sacaste el día”, dijo Ricardo García, empleado de un agencia aduana dedicada a la importaciones de autos.
Las modificaciones al esquema de importación, que elevó el pago de impuestos, propiciaron que desde hace más de un año decayeran considerablemente este tipo de operaciones aduaneras.
Es la esquina de la calle Victoria y Leandro Valle, sitio donde justamente aparecen concentradas la mayoría de las agencias aduanales dedicadas a la importación de vehículos, aparecen apostados tramitadores y “coyotes” en la espera de un cliente paisano.
“Mientras traigamos identificación autorizada por la Aduana, no nos dicen nada porque estamos junto al área de revisión, desde donde abordamos al paisano para ofrecerles nuestros servicios de importación”, presumió una de las personas apostadas al recinto fiscalizado.
La Aduana de Nuevo Laredo alcanzó a importar todavía hace tres años hasta cinco mil unidades motrices por semana, en tanto que luego de los ajustes al Decreto de Nacionalización cayó en mil 400 vehículos a la semana.
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