Aún cuando las lluvias han sido generosas en la región durante el primer semestre del año, se requiere de un temporal para lograr su llenado y superar necesidades el resto del año, declaró Felipe Javier Fernández Martínez.
El presidente de la Asociación Ganadera de Nuevo Laredo-Ciudad Guerrero, estableció que las casi 15 pulgadas de agua que suman las lluvias en lo que va del año, han logrado un término medio acumulado en las presas.
“No nos podemos quejar, hemos tenido lluvias generalizadas que han permitido el reverdecer de pastos y que significa alimento para los hatos ganaderos, pero no suficientes para el llenado de presas y para lo cual se requeriría un temporal”, dijo.
Asintió en que hay confianza en el sector ganadero para recibir más lluvias, las que les permita alistarse y enfilar hacia lo más fuerte del verano, pero para el llenado de presas se requiere de una generosas y prolongada precipitación pluvial.
Fernández Martínez, expuso que el campo y la ganadería se sostienen como los más beneficiados con las lluvias registradas en los seis primeros meses del año, al acumular un promedio de 15 pulgadas que sería el equivalente a casi la media anual en Nuevo Laredo.
Sin embargo, las lluvias que no han sido torrenciales como para alcanzar el llenado de las presas de los ranchos y sí al menos han sido suficientes para asegurar el alimento del campo para los hatos ganaderos.
El presidente de la Asociación Ganadera de Nuevo Laredo-Ciudad Guerrero, estableció como un excelente año este 2015, debido a lo generoso de las lluvias y convertirse en un aliciente al estrago acumulado de la reciente sequía.
“La generosidad de las lluvias como beneficio al campo, abrió desde el mes de Septiembre del año pasado al aportar una humedad que permitió alistarse para la temporada de invierno”, comentó el productor ganadero.


