La inusual tormenta eléctrica que azotó esta ciudad desde la noche del sábado y se prolongó varias horas por la madrugada, dejó por saldo una estela de muerte y destrucción.
Inicialmente personas que salieron tarde de su trabajo y que carecen de vehículo se quedaron varados ante la imposibilidad de llegar a sus hogares; en muchos casos quienes se desplazaron en autos compactos se quedaron atrapados por enormes encharcamientos.
En la colonia Villas de Sanmiguel una familia que no portaba identificaciones y estaba compuesta por un hombre y una mujer así como su bebito de meses de edad, trataron de atravesar con un auto pequeño por un arroyo y fueron arrastrados por la corriente, pereciendo ahogados.
El auto fue arrastrado y volteado por el agua y quedó con las llantas hacia arriba, lo que impidió el escape de los tripulantes.
Un indigente también falleció al derrumbarse su casa en el kilómetro 26 de la carretera Nacional Nuevo Laredo- Monterrey, quedando atrapado entre los escombros.
El arroyo El Coyote volvió a desbordarse causando inundaciones en varias casas ya afectando los muebles de diversas familias.
En varias partes de la ciudad las personas reportaron la caída de relámpagos, los cuales botaron las cuchillas de los transformadores y causaron apagones por varias horas generando así una intensa movilización de elementos de la Comisión Federal de Electricidad, Bomberos y Protección Civil.
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