Para realizar acciones de vigilancia en la ciudad, un total de 87 elementos de la Policía Estatal Acreditable llegarán a Nuevo Laredo en las próximas semanas, informó el presidente municipal, Carlos Enrique Canturosas Villareal.
Explicó que son 36 unidades que patrullan la ciudad, de las cuales 12 recorren el poniente, 12 el centro y una cantidad similar vigila el oriente de Nuevo Laredo.
“Estamos trabajando en el área de seguridad pública, ya se firmaron algunos nuevos convenios, ya vamos a estar pagando la mitad de sueldo de la Policía Estatal Acreditable, tenemos cerca de 150 elementos que están vigilando la ciudad”, dijo.
El alcalde indicó que los elementos que se incorporan cuentan con capacitación y certificación y recibirán manutención, un porcentaje del hospedaje y la mitad de sus sueldos por parte de esta administración.
“Una quincena la pagaremos nosotros y la otra el gobierno del estado”, añadió.
El munícipe aseguró que el gobierno municipal tendrá más injerencia en la incidencia delictiva, sectorización y en el propio mando de la Policía Estatal Acreditable.
“Por eso es necesario tener un secretario de Seguridad Pública, para que dé certeza, cause y seguimiento a los auténticos reclamos de la gente que no aguanta más, todos los días me siguen diciendo que a la gente la asaltan, que se roban las baterías y las llantas, esto me da pena y vergüenza, entonces quiero que esto lo solucionemos entre todos, creemos que ha mejorado un poco, pero no es un consuelo, queremos que mejore a niveles óptimos y sabemos que lo vamos a lograr”, manifestó Canturosas Villareal.
“Por eso es necesario tener un secretario de Seguridad Pública, para que dé certeza, cause y seguimiento a los auténticos reclamos de la gente, que esto lo solucionemos entre todos”, expresó el alcalde.
Apuntó que trabajarán en equipo para alcanzar niveles óptimos en materia de seguridad y ofrecer a la ciudadanía una mejor calidad de vida.
Se trata de acciones impulsadas por el presidente municipal, Carlos Canturosas Villarreal, para garantizar una ciudad más segura para los neolaredenses.


