La Secretaría de Educación en Tamaulipas manifestó que un maestro aún y cuando fallara en las cuatro evaluaciones a que tiene derecho, no hay ni habrá afectación a su plaza, antigüedad e ingresos.
Ello, ante la serie de inquietudes que se han registrado en algunas ciudades de la entidad por parte de maestros en rechazo a las evaluaciones que prevé la nueva legislación e incluso dictaminó la Corte como irreversibles.
Faraón Garza López, director de Recursos Humanos de la SET, precisó que las evaluaciones inician en su primera etapa el mes de noviembre, únicamente con el 12 por ciento de los docentes de educación básica seleccionados.
Esa selección, enfatizó, se hizo de acuerdo entre la SEP y las autoridades educativas del ramo, con base en los criterios de antigüedad y desempeño.
Otro punto importante para los trabajadores de la educación, añade, es que la evaluación contará de cuatro componentes, donde el examen escrito es solo uno de ellos.
Menciona que el docente deberá entregar evidencia de su trabajo en grupo y desempeño de sus estudiantes entre otros factores.
Faraón Garza, cita que en el caso de los docentes que ya estaban en el sistema, el artículo 8 transitorio de la Ley General del Servicio Profesional Docente los protege incluso de no dar un resultado suficiente en las cuatro evaluaciones a las que tiene derecho.
Y subraya que se garantizan puntualmente sus derechos laborales, por lo que no hay ni habrá afectación en su plaza, su antigüedad ni su ingreso.
Por ello, hizo una invitación a los docentes a mantenerse informados a través de los canales oficiales tanto de la secretaría como del sindicato y a consultar la página del Instituto Nacional de Evaluación Educativa.
En ella, añadió se encontrarán las fechas de entrega de las evidencias y pruebas piloto para familiarizarse con la herramienta.
También la Sección 30 del SNTE a través de su secretario general, Rafael Méndez Salas, está precisando que las evaluaciones, aún cuando un maestro no pasara las 4 oportunidades, no será violentado en sus derechos laborales.
Sandra de la Fuente


