Ramón Mendoza S
Reportero
La Asociación Nacional del Notariado Mexicano A.C. fijo su postura ante el congreso de la Unión al manifestarse en contra de gravar con el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a las hipotecas y rentas inmobiliarias.
Ricardo Martínez Rivas presidente del Colegio de Notarios Públicos en Ciudad Victoria informo que la postura del organismo ha sido ventilada ante la comisión de hacienda y crédito público de la cámara de diputados donde se fija una compostura inflexible ante la propuesta de reforma hacendaria que el gobierno federal ha venido impulsando.
“De proceder la reforma presentada por el Poder Ejecutivo Federal, toda persona que adquiriera una vivienda tendría que pagar sobre el precio de las construcciones, un 16% de impuesto adicional al impuesto local, a los derechos de Registro Público de la Propiedad y a los gastos y honorarios que se causan, lo que haría muy difícil el desarrollo del mercado inmobiliario e hipotecario y seguramente provocaría clandestinidad en el mismo, aunado a que la gran mayoría de las personas físicas adquirentes de viviendas, no podrían repercutir ese pago de IVA” explico..
Adicionalmente, Martínez Rivas destaco que, si esa persona recurriera a un crédito hipotecario de alguna entidad financiera para la adquisición de la vivienda, pagaría, además de las comisiones respectivas, el IVA sobre los intereses del crédito, lo que haría casi imposible la adquisición.
“Consideramos especialmente grave la aplicación del IVA en las operaciones de casas habitaciones usadas, es decir, el caso más común en el ámbito inmobiliario en el que una persona decide vender su vivienda para adquirir una mejor y en el que el comprador, por no ser contribuyente habitual de este impuesto, no podría repercutirlo cuando a su vez vendiera el inmueble” acoto.
Es importante añadir que de gravarse la adquisición de viviendas con el Impuesto al Valor Agregado, el incremento en los costos de titulación en escritura pública se incrementaría en cerca de un 200%, lo que provocaría un incentivo a la informalidad y una muy fuerte depresión de las operaciones inmobiliarias sobre viviendas.
Otra consecuencia de grandes proporciones sería la de que, al deprimirse el mercado inmobiliario, la recaudación de impuestos y derechos locales o municipales como el de adquisición de inmuebles, el predial y los derechos de inscripción en los Registros Públicos de la Propiedad, se vería también gravemente afectada con un decrecimiento cuyas dimensiones son difíciles de calcular por ahora.


