La Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) incrementó su nivel de endeudamiento el año pasado y cerró con un pasivo de 301 millones de pesos que tiene problemas para liquidar a causa de sus débiles indicadores de eficiencia operativa y comercial.
De acuerdo al reporte de la calificadora Fitch Ratings con fecha del 31 de enero de 2013, las utilidades de la Comapa, dirigida por Francisco Bolado Laurents, se desplomaron 4 millones de pesos el año pasado con respecto a 2011, por lo que le recomienda tomar medidas que permitan una mejor evolución financiera.
Y es que a pesar de que en 2010 su deuda a corto plazo o cadenas productivas era superior a la actual, la comisión se ha retrasado en los pagos porque carece de fondos.
Explica que de esos 301 millones de pesos de deuda 133 son a proveedores y acreedores, mientras que los créditos de corto plazo o cadenas productivas alcanzan 42.5 millones. En cuanto a estos últimos precisa que han disminuido con respecto a lo manejado en 2010 ($90 millones), sin embargo, la calificación contempla antecedentes de retrasos por problemas de liquidez.
Fitch advierte que Comapa podría agregar a su deuda 80 millones de pesos, 40 como parte de un crédito contingente porque existe la posibilidad de que no pueda costear la concesión de las plantas tratadoras de la Morelos y Tierra Negra, que implican un gasto de 11.5 millones pesos mensuales.
Estima que del pago presupuestado por las concesiones hacia 2013 se pueda requerir un flujo mensual de 5.6 millones de pesos correspondiente a recursos operativos y que de no ser suficientes, se detonaría una línea de crédito contingente. Los otros 40 millones están planeados para llevar a cabo obras de alcantarillado.
El comunicado también destaca como punto débil el exceso de personal. La comisión cuenta con una plantilla de mil 129 trabajadores y se vio obligada a realizar un convenio con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para ponerse al corriente en sus obligaciones, ya que incluso había dejado de pagarle.
En concreto, Fitch Ratings dice que además del creciente endeudamiento a corto plazo, el deterioro en la flexibilidad financiera, niveles de deuda mayores a los proyectados o la operación del crédito contingente que respalda el pago de las plantas concesionadas, son elementos que presionan la calificación del emisor y/o su perspectiva.
Le otorga una calificación BBB(mex), siendo la más baja dentro de la categoría de grado de inversión y ubica a Comapa a tres lugares de la máxima puntuación y a uno de las especulativas que están sujetas a las variantes de la economía.
Esa valoración también indica que existe una expectativa de riesgo de crédito baja y, a pesar de que es buena, significa que cambios adversos en circunstancias y en condiciones económicas podrían afectar su capacidad para la devolución del capital e intereses de manera puntual.
La calificadora señala que dará seguimiento a la evolución financiera y operativa en las finanzas de Comapa como en los apoyos federales que respaldan el pago de la contraprestación, “pues ante un entorno de deterioro financiero y nulo apoyo, la calificación podría verse afectada”.
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