Los lixiviados que genera el ex basurero municipal de Madero ya se habrían mezclado con la laguna del Chispús y migrado a las zanjas de los drenajes sanitarios, lo que representa un grave peligro de contaminación para las familias de las colonias aledañas, advirtió el ambientalista Miguel Ángel Verástegui Cavazos.
Al alertar sobre esta contingencia ambiental, el especialista afirmó que se estaría viendo afectado todo el sector conformado por las colonias Sahop, Candelario Garza, Miramar, Pórticos de Miramar, Bahías, Encinos, Médanos, Las Joyas y el Fraccionamiento Miramápolis.
Indicó que ese núcleo de población está asentado por debajo del nivel de la laguna donde se ubica el ex botadero, y los lixiviados producto del mismo ya viajaron por debajo de la tierra buscando su salida por las zanjas de los drenajes sanitarios.
Explicó que estas colonias se encuentran localizadas en los alrededores de un brazo de la laguna El Chispús, en la cual se depositó basura durante veinte años, que mezclándose con el agua del vaso lacustre fácilmente migró hacia sus alrededores convertidos en lixiviados o mezcla de líquidos tóxicos resultado de la descomposición de la basura, agua y calor.
“Esta gente ha venido padeciendo casi desde que se fue a vivir ahí pensando en un futuro mejor para sus hijos y un legado patrimonial digno, sin embargo a últimas fechas se ha venido agudizando el problema de las aguas negras que se están saliendo de las alcantarillas”, expresó Verástegui Cavazos.
Enfatizó que lo más grave del asunto es que esa agua no es de los drenajes sanitarios ni pluviales, sino que son los líquidos tóxicos del basurero de la Sahop.
El ambientalista recordó que se están concluyendo los estudios de caracterización del ex basurero, con los cuales se podrá determinar qué es lo que se deberá hacer exactamente para remediar la situación de raíz.
“Los resultados preliminares arrojaron algunos puntos que incluyen la migración de esos lixiviados en todas las direcciones alrededor de la laguna y su área de influencia que son las mencionadas colonias”, afirmó.
Reiteró que las aguas permanentemente estancadas que salen de los drenajes tanto pluviales como sanitarios, son parte de esos lixiviados.
“Este problema no se consideró cuando se comenzó la urbanización de las mencionadas colonias, ya que éstas fueron posteriores a la formación del basurero, y al parecer jamás pensaron que los lixiviados viajarían de manera subterránea hacia esas colonias”, dijo el especialista.
Milenio


