Aunque el comercio es refugio y fuente de empleo para miles de profesionistas y familias, permanece sin respaldo de la banca gubernamental, y por supuesto, de la comercial, mientras que los fondos oficiales son insuficientes para recapitalizarlos o permitir su modernización.
Fidel Gallardo Aguilar, presidente estatal de la Federación de Comerciante en Pequeño y Prestadores de Servicios de Tamaulipas, dijo que a nivel nacional este segmento crece un 15 por ciento, debido a que es tubo de escape para el desempleo.
«Si bien estos negocios no laboran en la informalidad requieren de financiamientos de fácil acceso, pues organismos como Fotam o Fondos Pymes no son suficientes para recapitalizarlos».
Dijo que el comercio en pequeño es el más vulnerable a las adversidades económicas y sociales que sufre el país y requiere un trato adecuado por la generación de empleos e impuestos que produce.
Ante ello, señaló que no hay créditos blandos y sobreviven con el esfuerzo diario, pero tienen la esperanza de que con la reforma financiera haya una banca gubernamental adecuada a los varios millones de comerciantes en territorio mexicano.
En ese segmento hay muchos profesionistas que se han incorporado por la falta de empleos y son más de 15 millones de comerciantes organizados, sin contar a aquellos que se encuentran en la informalidad, precisó.


