Altamira.- Por lo menos tres bomberos de Altamira y ocho residentes de Villa Cuauhtémoc fueron atacados por un enjambre de más de 60 abejas africanizadas, derivando en la hospitalización de los elementos municipales; esto como consecuencia de lo agresivo que resultó el incidente, pues se estima que a un personal de la corporación lo atacaron hasta 50 insectos.
El comandante de Bomberos, José Torres señaló que al llegar a la zona donde se ubica el enjambre, los vecinos ya habían golpeado el panal y no avisaron a los bomberos que los insectos estaban alterados; al bajar de la unidad fueron atacados por el enjambre, teniendo que ser auxiliados por el personal que iba en la unidad.
Menciona que uno de los elementos fue atacado por alrededor de 50 abejas y otros dos que intentaron auxiliarlo también resultaron con picaduras, por lo que de inmediato fueron llevados al Hospital “Dr. Rodolfo Torre Cantú” para que fueran atendidos y que se les aplicará el suero antiveneno.
El titular de la corporación señaló que uno de los bomberos solo estuvo unas horas bajo observación y después fue dado de alta, mientras que los otros dos siguen hospitalizados por el ataque que recibieron; están aún en observación en el nosocomio para monitorear su estado de salud.
Mencionó que a pesar del ataque, los bomberos continuaron con el apoyo a los habitantes y se pudo controlar el enjambre, para quitar por completo el riesgo de los insectos en esta parte del poblado donde se presentó la emergencia, encapsulando a las abejas y evitar que causaran más personas heridas.
El comandante de bomberos exhortó a la población a tomar las medidas preventivas en cuanto descubran algún panal de abejas y eviten tartar de eliminarlo por su cuenta ya que el riesgo es alto y pueden resultar con picaduras de consideración, más si resultan con algún tipo de alergia al veneno que tienen estos insectos.
Añadió que después de las lluvias es común que con el calor salgan las abejas, por lo que hay que estar atentos ante la presencia de panales, que suelen estar principalmente entre el follaje de árboles.
Paulo Monsiváis



