Conocer el pedacito de tierra que en 1902 inauguró el Presidente de la República Porfirio Díaz, llenarse la suave brisa y el aroma con la que envuelve al río Pánuco, se convierte cada temporada vacacional en un placer para cientos de familias que recorren los balcones del icónico edificio de la ex Aduana de Tampico.
Grupos compuestos por viajeros de Mexicali, Reynosa, Monterrey, Xalapa, Ciudad del Carmen y la Ciudad de México desde este fin de semana se multiplican en la zona portuaria, recibiendo los servicios de las guías de turistas, quienes acompañándolos en el recorrido por el viejo inmueble les cuentan que corrían los primeros años del siglo XVIII cuando Tampico comenzó a tener su auge comercial, obligando a habilitarlo como puerto.
Las guías, Angélica Martínez y Leonor Ibarra, informaron que durante sábado y domingo son más de 1,500 las personas que han recorrido el año edificio estilo inglés, quienes quedan admirados de la carga y descarga de mercancías en el puerto y fascinados de saber que fue el propio Porfirio Díaz, quien lo inauguró el 16 de octubre de 1902.
De acuerdo con la Administración Portuaria Integral de Tampico es en Semana Santa cuando fluye hacia ese punto el mayor número de visitantes, por lo que anticipadamente preparan a las guías para que ofrezcan información sobre este punto de paseo, el más buscado por las familias que llegan a conocer la ciudad.
Los paseos por el edificio se pueden hacer desde las diez de la mañana hasta las 17:30 horas y en el lugar pueden retroceder en el tiempo en el museo Tampico 1829, donde hay objetos y se cuenta la historia de la batalla perdida por el Ejército Español frente a los nuestros, haciendo referencia que fue precisamente con ese episodio, cuando los mexicanos vencieron el orgullo de los extranjeros.
Redaccion Optimus Informativo



