El sector pesquero enfrenta diversos retos que dificultan su crecimiento, como los altos costos operativos, la fuerte competencia de importaciones y la disminución de la pesca en altamar.
El presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Pesquera y Acuícola (Canainpesca), Miller Alexander Longoria, señaló que la captura de camarón es una actividad compleja y especializada que implica un alto riesgo económico, por lo que requiere una planificación adecuada y una gran inversión.
Se reduce la flota camaronera en México
Actualmente, la flota pesquera activa en el país está compuesta por 778 embarcaciones, mientras que hace cinco años eran mil 087, lo que representa una reducción de 28%. En el caso de Tamaulipas, la flota se compone de 180 embarcaciones.
La industria camaronera de altamar tiene más de 80 años de antigüedad y, en la década de los 80, llegó a ser la segunda fuente de divisas para el país después del petróleo.
“Tiene un alto componente social al ser generadora de empleos y oportunidades para las nuevas generaciones. En todo el país existen 270 empresas, de las cuales el 87% son micro y pequeñas”, destacó Longoria.
El sector del camarón de mediana altura enfrenta una crisis debido a la baja rentabilidad y la intensa competencia.
Actualmente, gran parte de la flota se encuentra inactiva. Durante el primer viaje de la temporada, el 40% de la flota de mediana altura no salió a pescar, lo que ha generado desempleo en barcos y plantas, impactando toda la cadena de valor, que incluye pescadores de altamar, trabajadores de mantenimiento, proveedores de servicios y distribuidores, advirtió Longoria.
“Existe un grave problema de captura ilegal que ha reducido la producción en un 42% entre 2014 y 2023. Además, hay un descontrol en la pesca ribereña y una distorsión de los precios en los mercados”, alertó.
Pescadores de camarón se enfrentan al alto costo del combustible
Uno de los factores más críticos que afectan a la pesca de camarón en México es el alto costo de los insumos, especialmente el precio del diésel, que ha aumentado un 212% entre 2016 y 2025.
El diésel representa entre el 70% y el 80% del costo total de operación para las embarcaciones. En México, su precio es considerablemente más alto que en otros países competidores:
En Ecuador se vende a 9.7 pesos por litro
En Estados Unidos a 14 pesos
En México alcanza los 25.88 pesos por litro
A esto se suma la competencia desleal de las importaciones de camarón, que afectan a la pesca mexicana. “Las importaciones de baja calidad contienen hasta un 50% de agua y tienen un menor costo de producción. Además, el precio del camarón en Estados Unidos ha caído un 23.5%, lo que favorece a competidores con costos más bajos, a la pesca ilegal y a las barreras no arancelarias impuestas a las importaciones desde China”, explicó Longoria.
Urgen medidas para enfrentar crisis camaronera
Entre las medidas urgentes que el sector ha planteado a las autoridades federales se incluyen: combatir con los recursos disponibles la pesca ilegal y la inseguridad.
Ampliar el marco legal para sancionar estas prácticas. Aplicar el uso eficiente de la tecnología, mejorar los equipos y optimizar los recursos humanos. Implementar un control más riguroso en los puntos de desembarque. Corregir la competencia desleal en los mercados. Coordinarse mejor con las aduanas para frenar las importaciones ilegales desde Centroamérica, Sudamérica, Asia y Estados Unidos.
“El sector camaronero de mediana altura enfrenta una crisis sin precedentes debido a la falta de vigilancia, la ausencia de financiamiento y la eliminación de esquemas para reducir las asimetrías frente a nuestros competidores. No podemos permitir que se pierda el capital humano, la infraestructura y los activos construidos a lo largo del tiempo”, concluyó Longoria.
María Macías



