El hartazgo llevó a los vecinos de las colonias afectadas por la paralización de la obra del hidrotúnel a tomar por espacio de media hora los carriles sur-norte de la avenida Hidalgo, exigiendo la intervención del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, para que se terminen los trabajos.
Portando cartulinas con leyendas tales como «somos vecinos afectados, no acarreados», y «¿Dónde está el cambio?», las aproximadamente cien personas desafiaron el incesante sol y tomaron los tres carriles en busca de una solución a la problemática que enfrentan por sus calles obstruidas y el riesgo de inundaciones.
A nombre de los afectados la señora Francisca Segundo, de la colonia Smith, «la más inundable de todas» según su dicho, explicó que la juez no los ha querido recibir cuando ellos tienen derecho a una explicación. «Que venga la juez a ver nuestros problemas, somos pueblo, no somos acarreados, somos los únicos que estamos perdiendo con esta situación», dijo visiblemente molesta.
Por su parte Delfina Castillo, de la colonia Lauro Aguirre, destacó que empezaron la obra y ahora los dejan a mitad del camino, cuando vienen los tiempos de lluvias y ciclones, por lo que hizo un llamado al gobernador Egidio Torre Cantú, a la presidenta municipal Magdalena Peraza Guerra y a la juez que lleva el caso para que esto se termine pronto. «Tengo 33 años en la colonia Lauro Aguirre, gobernadores y presidentes han ido y venido y seguimos teniendo los mismos problemas», dijo al final.
El dirigente de colonos Sabino López Montoya explicó que los trabajos tienen un mes paralizados, tiempo en el que han aguantado tres aguaceros que han provocado encharcamientos.
Pidió al gobernador «que mande alguna persona a chequear el expediente, pedimos que intervenga el presidente Enrique Peña Nieto, que designe a alguien directamente de la Ciudad e México para que verifique el proceso».
La señora María Judith de Alvarez, quien vive sobre la calle Poza Rica de la colonia Petrolera, explicó que ella tiene un negocio de papelería y que le ha ido muy mal desde que las calles están bloqueadas, pero en peor situación se encuentran sus vecinos de la calle México donde «está todo abierto y podrían caer las banquetas».
Los vecinos se retiraron de forma pacífica aduciendo que no quieren afectar a la ciudadanía, a la gente que va a sus trabajos o a sus casas, aunque dejaron en claro que el bloqueo a la vía más importante de la ciudad es una muestra de lo que pueden hacer, y amenazaron con acudir hasta las oficinas de la juez hasta que sean escuchados.
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