El ruido ensordecedor de los camiones y el infernal calor que despiden sus motores, hacen que el trabajo como inspector del Buró de Aduanas en el puente del Comercio Mundial sea estresante y al mismo tiempo uno de los más extenuantes.
Sólo durante el año fiscal 2012 cruzaron por los puentes de Laredo en dirección al norte un total de un millón 748 mil 725 unidades, un crecimiento del 12% en comparación con el 2011.
Mientras por Colombia pasan unos mil 200 tráilers hacia Estados Unidos, por el Puente del Comercio Mundial cruzan 5 mil 800, cifra que lo convierte en el más activo en toda la frontera de EU con México.
Alberto Flores, jefe de operaciones en Comercio Mundial, dijo que un 75% de los camiones que pasan por este puente vienen cargados y un 25% vacíos, y 25% de esta cifra utilizan los carriles FAST, que son destinados para empresas consideradas confiables.
Refirió que tal puente cuenta con 15 casetas para recibir camiones, cuatro de ellas para el programa FAST, donde el tiempo promedio de cruce es de 15 minutos mientras para los carriles normales es de una hora.
Debido a las limitaciones de personal y de equipo y al alto volumen de cruces, un 90% de los camiones pasan a EU de manera rápida, sin mayores inspecciones y un 10% es sometido a revisiones con rayos x y visuales por los inspectores.
INGENIO CONTRA ENTRENAMIENTO
Arturo Barberena, uno de los supervisores del Buró de Aduanas y Protección Fronteriza, dijo que los oficiales deben estar altamente entrenados y siempre listos para detectar pequeños detalles que ayudan a confiscar contrabandos de narcóticos.
Mencionó que los agentes aduanales deben enviar sus pedimentos vía electrónica al menos una hora antes de cruzar por los carriles regulares y 30 minutos antes para quienes usan el sistema FAST.
Los oficiales determinan cuáles unidades serán enviadas a una revisión secundaria para que entre en acción el equipo de rayos x que es capaz de detectar cualquier anomalía, penetrando hasta 15 pulgadas en cualquier superficie.
Gracias al entrenamiento de los oficiales y a la tecnología que usan, se han confiscado cargamentos de drogas en compartimientos muy ingeniosos como cajas con sandías, con fresas congeladas, en sanitarios y dentro de cilindros metálicos, entre otros.
José Limón, inspector aduanero, dijo que desde hace cuatro años el puente fue equipado con un sistema de rayos x que es considerado uno de los más eficientes a nivel nacional.
Las revisiones a los camiones tardan un minuto y en una pantalla, los oficiales determinan si la unidad está limpia o tiene alguna irregularidad que obligue a realizar una revisión secundaria a fondo.
Sólo en el año fiscal 2012 las autoridades aduaneras confiscaron 57 mil 499 libras de mariguana, mil 192 libras de cocaína, 413 libras de heroína y 991 libras de metanfetaminas, con un aumento del 185% en ésta última droga en relación al 2011.
COMBATE A PLAGAS
Adriana Limón dirige un pequeño laboratorio y un equipo humano especializado en combatir y evitar la entrada de peligrosas plagas que puedan causar estragos en la industria de la agricultura estadounidense.
En este sitio se revisan cargamentos seleccionados en base al riesgo que pueden tener para causar y propagar enfermedades en Estados Unidos, destacando el brócoli, apio, aguacate y las flores, mientras los de bajo riesgo son la lechuga, el pimiento, tomate, limones y espárragos.
Refirió que cuando se trata de embarques grandes se procede a revisar el 2% tomando muestras al azar y en caso de encontrar un gusano se envían muestras a un laboratorio del Departamento de Agricultura, para determinar si hay peligro.
“Cuando encontramos algo irregular el cargamento se puede regresar a su lugar de origen, se fumiga o bien se destruye”, explicó.
Para cargamentos considerados de bajo riesgo el procedimiento es de revisar uno de cada 20 embarques.
En este puente, dijo, el 99.9% de los productos que se reciben son de México y raramente vienen cargamentos de follaje de Guatemala y algunas carnes de Canadá.
Los inspectores de este laboratorio tienen además la misión de revisar y detectar plagas peligrosas que vengan ocultas en tarimas para el transporte de las diferentes mercancías. Los oficiales las abren y buscan pequeños agujeros que son la señal de plagas y gusanos.
“Nuestro trabajo es impedir que crucen enfermedades que puedan dañar la agricultura de Estados Unidos, de esta manera protegemos la economía y a los consumidores”, afirmó.
El Mañana


