Un fuerte ruido que cimbró el edifico que ocupa la Unidad de Medicina Familiar 76 del Instituto Mexicano del Seguro Social (UMF), obligó al desalojo de unas 400 personas, entre personal y pacientes, que a las 11:00 horas de ayer, se encontraban en el inmueble, ante el temor de un derrumbe. +
Esta es la tercera ocasión que ocurre algo similar, desde que fue inaugurada el 31 de agosto del 2008, por lo que expertos de la Dirección Municipal de Protección Civil acudieron al inmueble, y luego de realizar una evaluación de los daños, determinaron desalojar al personal y a los pacientes, ante el riesgo del desplome de parte de la estructura sur, que presenta fracturas en cuatro de los soportes más importantes, además de paredes y pisos.
Ulises Ochoa, titular del organismo municipal, luego de la evaluación, mencionó que los daños que presenta el edificio son en su estructura principal, lo que dañó todo el edificio debido a hundimientos que fracturaron los soportes y paredes, además de ‘levantar’ los pisos con una peligrosa inclinación hacia el lado poniente.
“Hay cuatro columnas que de alguna manera sufrieron daños mayores, independientes de los que ya existían, y se tomó la decisión del cierre total de la clínica”, comentó Ochoa.
Mencionó que esta medida es para proteger la integridad física del personal y de los derechohabientes, hasta que se elabore un dictamen que justifique la reparación de los daños, o en su caso, que sea derribado y se reconstruyan las pareas afectadas, que son la de urgencias, medicina familiar.
El cierre es total, aunque el edificio contiguo, en el que funcionan las áreas de hemodiálisis, especialidades y quirófanos para cirugías ambulatorias, que no sufre daños, absorberá parte de la atención médica y administrativa.
Ante el riesgo de un desplome, la clínica no será abierta mientras no se tengan los estudios técnicos, ya que en las condiciones actuales el edificio pone en riesgo la integridad física y la vida de quienes trabajan y son atendidos en ese lugar.
“Existe el riesgo de un colapso del edificio, y por esa razón se tomó la decisión de cerrarlo, para evitar mayor riesgo, ya que el 80 por ciento del todo el inmueble, sufre daños estructurales”, señaló el funcionario.
Daños severos Ante esta nueva situación, el director dela clínica, Juan De Dios Villegas, dijo que existe preocupación por lo ocurrido, “y no deja de inquietarnos por la seguridad de los trabajadores, y ya están enterados a nivel estatal y a nivel central”.
Reiteró que la clínica fue clausurada mientras no se garantice la seguridad del personal y del derechohabiente, por lo que parte de la atención médica y de laboratorio, será canalizada al edificio contiguo, mientras se decide lo que se deberá hacer con el edificio.
Los expertos de protección civil estatal que revisaron una de las fallas que hace tres semanas se presentaron en el área sur, mencionaron que se hará un estudio técnico más detallado de la estructura.
El área afectada es la misma que desde el 2011 presenta fracturas, por lo que algunas paredes y techos tienen fracturas, mientras que los pisos ya muestran un evidente desnivel de varios centímetros hacia el lado poniente del edificio.
“Hay mucha inquietud, por lo que pido a los derechohabientes su comprensión, ya que hacemos esto por su seguridad”, expresó. Es la tercera ocasión que algo similar ocurre, La primera fue en septiembre del 2011, cuando el edificio se cimbró, por lo que el personal y pacientes fueron evacuados; la segunda fue hace tres semanas, cuando en el primer piso una parte se desplomó luego de un extraño ruido que atemorizó a todos.
Una obra millonaria La clínica 76 del Imss (UMF/76), inició su construcción en julio del 2005, y la obra fue terminada poco más de 12 meses después, pero sin que hubiera una explicación de por medio, se abandonó por espacio de dos años, hasta que el 31 de agosto del 2008 fue inaugurada por el delegado estatal Jesús Nader Nashrallah y por el entonces presidente municipal, Ramón Garza Barrios.
Las gestiones para su construcción duraron varios años, hasta que fue aprobado el proyecto, por lo que fueron invertidos inicialmente 100 millones de pesos, cantidad que aumentó a 130 millones debido al alto costo de los materiales de construcción.
Se informó que este edificio fue construido por la constructora CUTSA, SA de CV, con dirección en Chilpancingo, Guerrero, y realiza solo obras federales, y ha ganado licitaciones para el gobierno federal por cerca de 10 mil millones de pesos –
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