Con la construcción de las nuevas casas de salud en las comunidades de Vuelta de las Yeguas, y Mariano Matamoros en la zona norte del municipio, así como en el ejido Martín A. Martínez ubicado en la ribera del río Tamesí, el gobierno de Altamira extenderá los servicios de salud hacia las poblaciones más apartadas de la cabecera y favorecerá la oportuna atención médica de las familias vulnerables.
El Secretario de obras y servicios públicos, Antonio Martínez Nimmerfall realizó una supervisión de la obra que se realiza en la comunidad de Vuelta de las Yeguas, la cual está prácticamente concluida, a la espera tan solo del mobiliario y equipo médico para entrar en operación.
El funcionario detalló que el dispensario médico comunitario de este lugar contará con 3 consultorios, un dormitorio para el médico de guardia, farmacia, sala de recepción y espacio para el arribo de ambulancia.
Explicó que además se instalará en la planta alta, una amplia sala de reuniones donde el sistema DIF Altamira ofrecerá cursos y talleres a las jefas de familia y jornaleros sobre diversos temas de desarrollo personal y familiar.
“Se trata de un dispensario médico regional que brindará servicio las 24 horas a las familias que habitan en esta comunidad, así como de los ejidos y rancherías vecinas y contará con una ambulancia para atender las emergencias y realizar los traslados que sean necesarios”, comentó.
Martínez Nimmerfall recordó que además de las casas de salud que se construyen en las citadas comunidades, la administración del Alcalde Armando López Flores construyó los centros de desarrollo comunitario en Villa Cuauhtémoc, Monte Alto, León F. Gual y en el fraccionamiento Arrecifes; así como la casa de salud en el ejido Maclovio Herrera.
Destacó que con el apoyo de Petróleos Mexicanos se edificó en la comunidad de Estación Esteros un moderno centro de salud equipado con ambulancia, con lo que los servicios médicos en Altamira cubrirán a la mayor parte de la población.


