La crisis de inseguridad que afecta a los penales de Tamaulipas se está convirtiendo en un polvorín carcelario debido a que grupos criminales pretender tener marcado un territorio y buscar su posición como líderes en el interior carcelario.
Apenas el pasado jueves luego de lo que ocurrió en el penal del Topo Chico en Nuevo León donde 49 reos fueron asesinados, y ahora en Tamaulipas se alcanza a apreciar un efecto dominó con relación a la participación de grupos delincuenciales que operan en el interior de los centros penitenciarios.
En el Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) de Ciudad Victoria, al menos 60 prisioneros de bandas rivales, ayer martes, se enfrascaron a golpes en lo que denominaron una riña campal, el saldo fue de ocho reos lesionados.
En el interior de ese centro penitenciario se escucharon ráfagas de armas automáticas de alto calibre, con lo que se presume los custodios buscaban esparcir a los participantes de la gresca.
En esta contingencia que duro varios minutos, fueron evacuados personal administrativo y civiles que ahí se encontraban porque justamente se trataba de la visita conyugal.
En el caso de Matamoros, las autoridades carcelarias comenzaron a los primeros minutos de este miércoles a realizar revisiones de las instalaciones del Centro de Ejecución de Sanciones del Ejido Santa Adelaida, para evitar alguna agresión entre delincuentes recluidos aquí.
El año pasado hubo una riña que dejo a varias personas lesionadas no descartaron muertos ya que la información se manejó muy escueta, sin embargo en lo que va del año no se han presentado incidentes de ninguna índole, por ello están previniendo las autoridades que ocurra alguna riña campal o que se disputen el control del penal de Matamoros.
Cabe destacar que en el CEDES local hay una población de mil doscientos internos aproximadamente incluyendo a mujeres y niños.-



