Por Pegaso
Andaba yo volando allá, por la zona centro de Reynosa, porque se me entojó tomarme un rico cafecito lechero con un cuernito en el café La Estrella, que se ha convertido ya en punto de reunión de políticos y reporteros de la fuente oficial.
Y estaba comentando con mi amigo Juanito de las actividades de ese día, como la rueda de prensa que se llevaría a cabo momentos después para dar a conocer detalles del simulacro de emergencia química que se realizará este viernes.
Llegó en eso mi padrino Don Adán Cisneros, siempre de buen humor, después de pasar el día de su cumpleaños en familia, allá, en la Quinta Los Cisnes de su propiedad.
Sonseando, le tomé una foto a un suculento mollete de los que venden en el restaurant y subí un comentario al chat de Pegaso.
Segundos después, mi amigo Juanito, con esa risa pícara que siempre lo acompaña, me empezó a hacer bullying con la palabra mollete, que rápidamente convirtió en mayate.
Pero bueno, después del exabrupto, la plática decantó en otros temas, porque llegaron también Arturo Román, los dos Migueles Domínguez y Salvador Aquino.
Hacía yo mención que hace más de veinte años, en la década de los ochenta, Don Adán Cisneros era la figura más relevante de la política local, por aquellos grandes festejos que hacía en su rancho Adán y Eva, a donde acudía lo más granado del comercio, la ganadería y por supuesto, de la grilla.
Allí llegaron a estar algunos ex gobernadores, como Manuel Cavazos Lerma, quien inmediatamente se dio cuenta del potencial de Cisneros.
-Ahhh,-le dije a mi padrino. Usted pudo ser presidente municipal y no lo fue.
-Mira, ahija’o Pegaso. Lo que pasa es que no quise, y no sé por qué. La verdad es que yo siempre he contado con la amistad de todos ustedes, los periodistas.
-Usted ha conocido a varias generaciones de periodistas, ¿no?-le espetó Román.
Y aquí, ese joven de 75 años empezó a hacer remembranzas sobre algunos de los compañeros de la vieja guardia que han fallecido, como Mauro Pérez Galindo, como Víctor Zavala Rangel, Benjamín Tamez Chávez y Gilberto M. Reyna, y otros que aún siguen activos o semiactivos, como el maestro Alberto Tea Guzmán, Hermelinda García Barrera, Juan Gilberto Banda y Rubén Hernández, por citar a unos cuantos.
A esos grandes del periodismo siguióles una nueva generación, integrada por muchos de los que actualmente estamos bateando, como Juan Carlos Rodríguez, «El Chivito», como Hugo Reyna, como Norma Sánchez, como Norma De León, como Jesús Rivera, mi alter ego y como Juan Arvizu Martínez.
Más adelante vino otra camada de buenos periodistas a los cuales no quiero mencionar porque son muchos más y alguno se me va a sentir.
Todos ellos-dijo Don Adán-, han sido mis amigos porque he tenido esa suerte.
Y ahí nos quedamos, porque yo tuve que ir a cubrir el evento del simulacro.
El refrán estilo mexicano dice: «Proporcióname la información inherente a tus relaciones personales y podré decirte con certeza cuál es tu verdadera naturaleza». (Dime con quién andas y te diré quién eres).


