Por Pegaso
Andaba yo volando allá, por el rumbo de Los Muros, Vista Hermosa y otras colonias del sector surponiente de la ciudad, donde la actividad de los cuerpos de seguridad pública es frenética.
Misma actividad que en ocasiones resulta en violaciones a los derechos civiles por parte de elementos militares, federales o estatales que traen la testosterona al cien, por el grado de estrés al que se ven sometidos diariamente.
Policías que ven en cada ciudadano un potencial delincuente, incluso cuando se trata de reporteros que andan cumpliendo con su función de informar.
Por eso algunos compañeros han optado por desarrollar un sistema de alerta mediante WasApp a fin de minimizar los posbiles casos de violaciones a los derechos delos cumplidos picateclas.
Mi compañero y amigo, Francisco Rojas, quien administra un chat de WasAp llamado «Reporteros y periodistas», propuso el uso de la clave 1010 en caso de emergencia.
Entiendo que se trata de cualquier tipo de emergencia, desde un levantón por parte de delincuentes hasta una discusión con elementos de la milicia o federales, y se supone que con ello nos daremos por enterados el resto de los comunicadores.
¿Y luego?
Si se trata de abusos policiales, es posible que haya una reacción inmediata, buscando el apoyo de las instancias de derechos humanos.
Pero cuando el crimen organizado dirige todas sus baterías en contra de alguien, esa persona se siente la más sola del Universo porque no hay quien la ayude.
Bien por quien propuso el uso de una clave, pero dudo mucho que pueda servir en contra de los delincuentes.
Pero al menos tenemos la esperanza de que alguien por ahí sepa que estamos en apuros.
En algunas ciudades del país, creo que en Victoria también, las autoridades colocaron un sistema de emergencias, donde en algunos puntos claves hay una cajita con un «botón de pánico» que alerta a las autoridades.
Que lleguen a tiempo o que hagan caso omiso, es otro cantar, pero el sistema proporciona a la ciudadanía la sensación de tener una opción ante una situación de peligro.
Sería bueno que las próximas autoridades municipales promuevan éste tipo de dispositivos en colonias como Bugambilias, Vista Hermosa, Los Muros, Cumbres o Hacienda las Fuentes, donde se registra una mayor actividad criminal.
Hace unos días, en el café La Estrella, estuvieron en amena plática los presidentes de la Red de Mujeres Periodistas de Reynosa y de la Unión de Periodistas de Reynosa, con el titular de la Oficina Regional de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
El ombudsman decía que la CNDH implementó una estrategia dentro del Programa para la Atención de Agravios Contra Periodistas, llamado «Alerta 6». El 6 es por el Artículo Sexto Constitucional que habla precisamente de la libertad de expresión.
Y señalaba que existe la iniciativa a nivel nacional para que los propios trabajadores de la comunicación cuenten con un sistema de alerta para denunciar cualquier tipo de violación a la libertad de expresión por parte de funcionarios públicos, tales como policías federales, elementos del Ejército, la Marina, policías estatales y cualquier ente de gobierno de los tres niveles.
Le comenté yo que podría usarse para tal propósito el chat de «Pegaso», al cual fue agregado el propio representante de la CNDH, quien prometió estar monitoreando para cualquier denuncia de los compañeros reporteros.
Y es así como podemos trabajar un poco más seguros, al menos en teoría.
Nos quedamos con el refrán estilo Pegaso: «El temor no suele trasladarse sobre un equino de la familia Asinus». (El miedo no anda en burro).


