Por Pegaso
¿No se los dije?
Reposando ayer sobre mi mullido cumulonimbus me enteré por un artículo del corresponsal de La Jornada en Nueva York, David Brooks que miles de hombres y mujeres, la mayoría de aspecto hispano salieron a las calles a gritar: «El Trompas no es mi presidente».
Y en una foto aparece una mujer negra con un cartel que decía: «Fuck Trompas» (Jódete, Trompas), en tanto que otros traían swásticas nazis.
«Miles marcharon por varias ciudades declarando que no aceptarán una presidencia del Trompas mientras que inmigrantes, afroestadounidenses, mujeres y jóvenes tratan de enfrentar temores y angustias al despertar en una pesadilla colectiva como resultado de la elección»,-dice el artículo.
En las principales ciudades de Estados Unidos se armaron vigilias y mítines de protesta.
«No al Trompas, no al KKK, no a un Estados Unidos fascista»,-decían.
Había una foto del Trompas con el dedo pulgar de la mano derecha levantado en señal de aprobación, pero por medio de Photoshop le pintaron un coqueto bigotito a la Adolf Hitler y en la corbata una swástica.
Cierto. Muchos mexicanos residentes legales en Estados Unidos votaron y aplaudieron el triunfo del milloneta engreído y fanfarrón.
«Son traidores a su raza»,-expresó un compañero periodista, indignado por los resultados de la votación.
Ellos pudieron haber hecho la diferencia y no quisieron.
Durante muchos años se ha dicho que los principales enemigos de los migrantes mexicanos no son los gringos, sino sus propios paisanos que ya viven allá, que tienen un buen estatus y han alcanzado el sueño americano.
Son como perros defendiendo el hueso que les ha tirado el carnicero.
Espero equivocarme, pero la historia nos enseña el costo que tiene la subida al poder de de personajes megalómanos como El Trompas. Con el paso del tiempo se convierten en dictadores.
Adolf Hitler, por ejemplo, tras su nombramiento como canciller supremo de Alemania en 1933, liquidó las instituciones democráticas de la República e instauró una dictadura de partido único, el Partido Nazi o Partido Nacionalsocialista, desde la que reprimió brutalmente toda oposición e impulsó un formidable aparato propagandístico al servicio de sus ideas: Superioridad de la raza aria, exaltación nacionalista y progermánica, militarismo revanchista, anticomunismo y antisemitismo. Fue así como surgió el Tercer Reich que marcó prácticamente el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
¿Nazis en los Estados Unidos? ¡Por supuesto que los hay!
Existe un partido político llamado Partido Nazi Estadounidense (American Nazi Party), fundado por el Comandante de la Armada de Estados Unidos dado de baja George Lincoln Rockwell, con el objetivo de revivir el nazismo en Estados Unidos de América, quien además estableció su sede en Arlington, Virginia.
La ideología de ese partido se basa en las ideas políticas de Adolf Hitler, aunque respeta la Constitución de los Estados Unidos.
Desde el 2012 cuenta con un conglomerado de personas encabezados por John Bowles para presionar ante el Congreso de ese país en relación con iniciativas afines a sus intereses, lo que se conoce como «lobbistas» o grupos de cabildeo.
Hay antecedentes de enfrentamientos violentos entre grupos radicales, como el Ku Kux Klan y el Partido Nazi contra ciudadanos que se manifestaron en su contra, como la Masacre de Greensboro, ocurrida el 3 de noviembre de 1979.
«Cinco manifestantes en una marcha anti-Klan en Greensboro, Carolina del Norte, fueron asesinados a tiros por miembros del Ku Kux Klan y el Partido Nazi Estadounidense. Las víctimas eran miembros del Partido Comunista de los Trabajadores de USA, que había estado tratando de organizar a los trabajadores de la industria en el ámbito local y hacer frente a suprematistas blancos. Ninguno de los asesinos fue condenado».
Pero aparte hay otros grupos igualmente radicales: Los neonazis, los skinheads, Amanecer Dorado, Supremacía Blanca, Juventudes Hitlerianas, etcétera.
Da miedo pensar en lo que puede ocurrir en el vecino país si se dan las condiciones para que crezcan y se multipliquen los grupos pro nazis.
Me recuerda algunas escenas de la película The Purge: Anarchy (en España, La Noche de las Bestias, en México, 12 Horas para Sobrevivir).
Película de acción y suspenso gringa dirigida por james DeMonaco, con Frank Grillo, Carmen Ejogo, Zach Gilford y Kiele Sánchez.
El argumento es el siguiente: Poco después del 2020, en Estados Unidos se instituye La Purga, que es un período de tiempo de doce horas donde se vale de todo, desde violar y robar hasta asesinar.
Miles de personas que son padres de familia honestos y trabajadores, amas de casa, estudiantes y profesionistas, salen a las calles pintarrajeados de la cara o con máscaras grotescas convertidos en verdaderos demonios sedientos de sangre, pertrechados con todo tipo de armas, como rifles de asalto, bazucas o motosierras.
Promovida por el gobierno en manos de Los Nuevos Fundadores de América (NFA), la Purga tiene como objetivo mantener el crimen por debajo del uno por ciento, con la premisa de que si en una noche se sueltan todos los instintos asesinos, el resto del año habrá una convivencia pacífica y armónica entre los ciudadanos.
Así pues, en Estados Unidos tendrán presidente nazi. Que no les extrañe que el nuevo saludo institucional en poco tiempo sea: «¡Heil, Trompas!»
Vámonos con el refrán estilo Pegaso: «Que lo engullan con su respectiva pieza de masa horneada». (Que con su pan se lo coman).




