Por Pegaso
Andaba yo volando allá, cerca de un recreativo, donde mucha gente que no tuvo para irse a Can Cún, a Puerto Vallarta, o de perdis a la Isla del Padre, suelen pasar los días y las tardes calurosas zambullidos en las prístinas aguas de alguna alberca.
Y escuchaba desde acá arriba los alegres acordes de una pegajosa melodía que decía más o menos así: «Ahora te voy a enseñar/ cómo se mata el gusano./ Se baila así, así, así/ haciendo un movimiento sensual».
Casi de inmediato me trasladé a aquellos remotos tiempos de mi infancia, cuando escuchaba en la radio las canciones que antes eran menos sicalípticas, menos explícitas: «Mi mamá me va a pegar/porque le fueron contando/ que me voy pa’ la quebrada/ donde se está Martha bañando».
Las canciones nacas han existido por muchos años.
El término naco es una invención del comediante Luis De Alba, uno de los más populares de la década de los ochenta y noventa, pero se quedó como una palabra que describe lo vulgar, lo corriente y lo simple de algunas personas.
Najayotón, es un derivativo de la palabra naco que también usaba el personaje de El Pirruris para referirse a los que no tenían un papi de billetes.
Decía yo que desde mucho tiempo atrás, la lírica ha servido para que los nacos expresen sus mejores sentimientos: «Mamá, el negro está rabioso/ quiere pelear conmigo/ decíselo a mi papa./ Mamá, yo me acuesto tranquila/me arropo mi cabeza/ y el negro me destapa./ Mamá, ¿qué será lo que quiere el negro?»
El término naco no sólo se puede aplicar a las cumbias. También hay rock naco, como las canciones de Alex Lora y el TRI: «La raza me dice/ que todo lo que hago está mal/ y yo no sé porqué,/ yo le echo muchas ganas/ pero nada me sale bien./ (Estribillo) Si me echo un soplado/ me sale con premio/ si quiero hacer del dos/ resulta que no hay papel/ mejor me saco el pajarito/ y juego con él./ La raza me dice/ que todo lo que hago…», etc.
Y Gloria Trevi no se queda atrás: «Zapatos viejos/ qué hermoso par/ zapatos viejos/ qué a todo dar».
Chico Ché y la Crisis: «De quén chón/ esos ojos que miran bonito/ de quén chon/ esas manos que a mí me acarician».
Y el colmo de la naquez, el antes desconocido grupo veracruzano Clímax: «Mesa que más aplauda,/ mesa que más aplauda,/ mesa que más aplauda/ le mando, le mando, le mando a la niña».
Lo naco no es privativo de México y en Per no cantan mal las rancheras, como aquella chamaca llamada La Pequeña Wendy que cantaba en un video viral: «Cada vez que yo veo a mi mamita/ me está provocando con su tetita».
Pero volvamos a México.
Aquí se hicieron populares muchísimas canciones nacas por su ritmo pegajoso y letras que en ocasiones rayaban en lo escandaloso.
Laura León cantaba: «Yo no soy abusadora/ yo no soy abusadora», y Verónica Castro apabullaba a los televidentes con: «Macumba, Macumba/ la reina del lugar/ mi amor es más fuerte/ que tu talismán».
Pero la que sí se lleva medalla de oro y un doctorado a la naquez es Vaquita la del Barrio: «Rata de dos patas/ te estoy hablando a tí/, porque un bicho rastrero/ aún siendo el más maldito/ te queda muy chiquito».
Y podemos citar miles de melodías nacas más: «El Chacarrón», de El Chombo, «El Gato Volador», del mismo grupo, «No me trates de engañar» de El General, «Sopa de Caracol», de Banda Blanca, «La Vecinita tiene antojo», de Vico C.
De España nos llegaron «La Macarena», de Los del Río y «Aserejé» de Las Katchup.
Y si de buena música se trata, ahí tenemos «La del Moño Colorado», «El Muñeco», «El Coco Rayado» y el «Pipiripau», que son clásicos imperdibles.
Mi favorita sin embargo, es la inmortal melodía que merece ser considerada como Patrimonio Cultural de la Humanidad, y dice más o menos así: «¡Lunes! Principio de semana/no vo´a tabajá, no vo´a tabajá;/ ¡Martes! Ni te cases ni te embarques,/ no vo´a tabajá, no vo´a tabajá./ ¡Miércoles! Ombligo de semana/ no vo´a tabajá, no vo´a tabajá…»
Me retiré volando luego de comprobar cómo disfrutan sus vacaciones los nacos de Reynosa, mientras escuchaba «El Viejo del Sombrerón» en mi iPhone.
El refrán estilo Pegaso dice así: «En este momento procederé a explicarte cuál es el procedimiento idóneo para quitar la vida al anélido» (Ahora te voy a decir cómo se mata el gusano)


