Por Pegaso
Estaba yo degustando un rico cafecito en compañía de un buen amigo, allá, por el rumbo de la plaza principal Miguel Hidalgo, luego de mi habitual recorrido aéreo en busca de la noticia.
Tras repostar por unos momentos, entre sorbo y sorbo, el tema de la plática vino a parar en las columnas políticas.
-Debes hacer una columna política,-le dije a mi amigo. Pero no hagas lo que todos hacen: agarrar boletines y pegarlo uno tras otro. Haz algo original.
-Está bien,-me contestó. Voy a escribir puras pendejadas como tú, Pegaso.
Me quedé pensando un rato. ¿Y si es cierto que escribo puras pendejadas? Sé que algunas personas leen mis colaboraciones y me han hecho buenos comentarios.
Esta columnilla ha intentado siempre ser irreverente, inquisitiva, a veces con un léxico escatológica, pero siempre con un dejo de sinceridad.
Los temas aquí tratados suelen abarcar muchos aspectos de la vida cotidiana, no sólo de política.
En mi defensa puedo decir que se trata de un espacio fresco, diferente a todo lo que los medios locales nos tienen acostumbrados en cuanto al formato de una columna.
Sé de muchos que, como dije antes, toman un boletín de acá, otro de más allá y otro de acullá, como en un collage y ya está: tienen una columna política.
Sé que una buena columna, además de reseñar los hechos más relevantes del día debe incluir una parte de análisis y hasta de investigación.
También sé de personas que son amigos míos personales, que cuentan con un verdadero archivo que envidiaría cualquier agencia de inteligencia del país.
Esos archivos tienen toda la historia, vida y obra de los actores sociopolíticos de Tamaulipas y en cualquier momento, si el caso lo requiere, dejan escapar datos interesantes que pueden destrozar la carrera de cualquiera de ellos.
Mi columna no es de esas. Intenta ser algo divertida, un mucho de irreverente y procaz. Busca sacar al lector una sonrisa-que tanta falta nos hace- como preparación para el diario trajinar.
Decía un anuncio en una cierta colonia de la ciudad: «Vendo pendejada y media».
En este mes de febrero el portal Reynosa Post.com cumple dos años de publicarse ininterrumpidamente, y Pegaso un año y medio de volar por los cielos de Reynosa, buscando cualquier pendejada para sacar esa sonrisa a mis dos o tres lectores.
Y aquí, el dicho estilo Pegaso: «Al asunto por el cual te he trasladado hasta este lugar, Inocencia». (A lo que te truje, Chencha).




