POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO—
—–SEIS FIGURAS DE MORENA BUSCAN LA GUBERNATURA-
Dos alcaldes, un coordinador de programas federales, dos funcionarios del gabinete de AMLO y un senador de la república, siguen vivitos y coleando en sus aspiraciones por convertirse en el próximo gobernador de Tamaulipas, a partir del 2022.
El alcalde maderense Adrián oseguera Kernión, su homólogo matamorense Mario Alberto López, el Coordinador de Programas federales, José Ramón Gómez Leal, el titular de Cine, Radio y Televisión en el país, Rodolfo González Valderrama, el Oficial Mayor, Héctor Garza y el senador Américo Villarreal Anaya, siguen vigentes en sus aspiraciones sucesorias.
Hasta la fecha, para ninguno de ellos se han dado señales contundentes de arropamiento. Todos ellos han enfrentado las diversas etapas del morenismo tamaulipeco, desde sus respectivas circunstancias y trincheras.
Lo que ocurra o deje de ocurrir en MORENA Tamaulipas, probablemente los afecte más adelante, pero hasta el momento, ninguno de estos seis, han recibido la señal del poderoso AMLO, ni para encartarlos, pero tampoco para descartarlos.
Cada uno trae su respectiva estrategia: empecemos de abajo hacia Arriba con el senador Villarreal Anaya, mismo que jugó un rol protagónico bastante intenso, durante el pasado proceso interno. AVA se alió muy temprano con la dirigente nacional Yeidckol Polevnsky, pero al hacerlo, se confrontó de alguna forma con el resto de los grupos, especialmente con el monrealista, que quedó fuera de las candidaturas internas.
Los desfavorables resultados de la elección a las diputaciones locales, parecían que desgastarían al senador, pero sigue trabajando y haciendo amarres. No se le puede dar por eliminado aun.
En cuanto a Héctor Garza, el Guasón, Oficial Mayor de la SEP en el país, este se sigue moviendo por todo el estado. De igual manera, se creía que resultaría, bastante afectado con los pobrísimos resultados de la elección por el Congreso local, especialmente en su tierra natal, Reynosa, donde MORENA fue arrasado. Pero nadie en lo interno lo ha señalado y desde la CDMX, nadie lo ha molestado. En consecuencia sigue respirando en lo que a sus aspiraciones sucesorias se refiere.
En lo concerniente a Rodolfo González Vanderrama, es el único de los seis que no participa de lleno en el escenario estatal. Su tarea de alto nivel,–con toda justicia, la de más alto rango en lo que a obradorismo tamaulipeco se refiere–, lo mantiene hasta cierto punto concentrado en sus tareas del gobierno de la república. Sin embargo, se sabe, que en el 2021, bastaría un ligero movimiento desde Palacio Nacional,para que este sociólogo tampiqueño, se colocara como el número uno de la contienda. Prácticamente como el adversario interno a vencer. Mientras son peras o manzanas, Rodolfo sigue cumpliendo con su tarea, desde el gabinete federal. Su actitud es de bajo perfil, pero para muchos se trata de una estrategia para mantenerse al margen del desgaste, y meter el acelerador, en el momento justo, cuando los tiempos lo indiquen. Es decir, en poco más de un año.
Sobre las posibilidades de José Ramón Gómez Leal, las señales siguen siendo hasta cierto punto confusas y contradictorias. En primer lugar nadie sabe, como es que el cuñado del sexenio panista, logró colarse como la figura pública de más renombre, como enlace del gobierno obradorista o también llamado super delegado. Unos dicen que su familia le inyectó una fuerte cantidad de dinero a la campaña de AMLO, por la vía del operador morenista y diputado federal, Renato Molina. Otros comentan que el JR se hizo amigo de un hijo de AMLO.
Lo cierto es que, unas semanas antes de las elecciones po el Congreso local, el cabecismo trajo por la calle de la amargura al JR. En los bloqueos campesinos, lo señalaban como un inepto y cosas peores. Extrañamente, después del arrasador triunfo panista, el JR ha dejado de ser el sparring favorito del punch panista.
Si bien, no se puede hablar de una abierta reconciliación entre ellos, tampoco se puede decir que siguen chocados como en un inicio. Algo hubo en este inter, para que las aguas se calmaran en familia. Entre los rumores que los adversarios internos del JR han liberado, destaca la versión de que José Ramón habría entregado los padrones al panismo estatal, para que operaran a placer.
Esto tampoco ha sido demostrado. Y el JR sigue operando. Un nuevo rumor lo ubica como muy fuerte en el ánimo de su jefe inmediato, Gabriel García, el super funcionario, consentido de AMLO, y por cuyo escritorio, pasan todos los nombramientos. Mientras que no haya acciones que demuestren lo contrario, el JR sigue ocupando uno de los carriles del maratón sucesorio gubernamental.
Por su parte, el alcalde Mario Alberto López, es tal vez, el más discreto de las personalidades políticas, que compiten en el tablero tamaulipeco. Esta característica, desde luego, no lo suprime para nada de la contienda sucesoria, sino todo lo contrario. La “Borrega, como le llaman sus amigos en la frontera, ha preferido el discurso del trabajo. Fue uno de los que al día siguiente de rendir protesta como jefe político del municipio, ya estaba en las calle, encabezando obras de pavimentación.
López Hernández fue el único que logró meter a un diputado de mayoría al próximo Congreso local. En días recientes, se le ha visto, en aparente alianza con Héctor Garza el Guasón. No se sabe cual es el acuerdo entre ellos, pues ambos buscan el mismo cargo, en el futuro inmediato.
Pero el trabajo del alcalde matamorense, ahí está plasmado en las calles, barrios y ejidos del municipio matamorense. Durante muchos años, Victoria y Matamoros, constituyeron el péndulo del poder de los sexenios tamaulipecos. La pregunta en este caso es: ¿Volverá a darse esta situación, por la vía de Mario López?
Finalmente, el análisis se centra en el alcalde maderense, Adrián Oseguera Kernión. Con toda certeza, el más hábil de los seis, y el que posee una personalidad fuerte, a prueba de presiones y de adversidades. Oseguera está acostumbrado a llegar de atrás, para barrer con sus adversarios. Lo hizo en el caso del alcalde panista Zorrilla, el cual ya se sentía con la reelección en la bolsa, y fue echado del poder maderense, por Oseguera, mismo que supo capitalizar adecuadamente, el efecto obradorista.
Adrián es también uno de los competidores por la gubernatura, que entiende y domina mejor, el sentido del pragmatismo. Actualmente ha intensificado su trabajo en áreas que en un tiempo fueron puntos críticos para los anteriores trienios, y que hoy, han sido convertidas en áreas de interés turístico y en fuentes de empleo. Nos referimos a las lagunas ubicadas en territorio maderense, todas ellas o la mayoría lucen limpias y desazolvadas.
Oseguera ha trazado alianzas con el Congreso de la Unión, específicamente con los diputados federales, mismos que ya sesionaron en una ocasión, frente a la playa Miramar. Ha posicionado la Marca Viva Madero. Y sigue siendo reconocido por su capacidad de organización y movilización popular.
Recientemente, en una jugada maestra del ajedrez morenista, el alcalde Oseguera, logró colocar al frente del Consejo Estatal de este partido, al doctor Jaime Oyervidez, todo ello, de cara al 2021 y sobre todo al 2022. La mayoría de los consejeros que constituyen el soporte de Oyervidez en MORENA, son osegueristas.
Con lo anterior, Oseguera parece estarle sacando un paso adelante a sus adversarios internos por la gubernatura. Pero habrá que ver, en lo sucesivo, como se mueve el ajedrez MORENO, de cara a la elección de un nuevo Comité Ejecutivo Nacional.
Mientras tanto, los seis protagonistas de la sucesión obradorista, siguen operando. Habrá que seguirles muy de cerca.


