Todos los días se tienen quejas de mal servicio, cobros injustificados, estafas en la venta de aparatos telefónicos y ahora agregan el riesgo, de todo tipo, al que expone TELCEL a sus clientes.
Hablan de robo de identidad, información y números celulares, se habla que cuentan con una base de datos confidenciales de todos sus usuarios y no se sabe con qué discreción la puedan manejar ni quien tiene acceso a los archivos, digo, si se roban los padrones electorales y aparecen en otro país imagine usted lo que pueda pasar con una compañía que ha sido muy cuestionada en su actuación.
Hoy existe otro riesgo al que exponen a su clientela y a la ciudadanía que tiene la necesidad de pasar frente a las instalaciones de la compañía telefónica, ahí es la ley del más fuerte ya que se carece de toda regla de urbanidad, educación vial y sensibilidad al grado que los peatones tienen que hacer peripecias para cruzar la cuadra del 8 entre Allende y Abasolo de esta Ciudad.
Así, mientras que los automovilistas se arriesgan a convertirse en asesinos imprudenciales porque TELCEL no es capaz de brindar a sus clientes espacios adecuados para que estacionen sus vehículos y no tengan la necesidad de bloquear banquetas y avenidas a la hora que acuden realizar un trámite, aclaración, o pago de su teléfono móvil, todos sufrimos.
Una realidad es que los usuarios de la telefonía deben de exigir buen trato, respeto a su tiempo y su bolsillo porque se pierden horas aclarando algo que jamás deja satisfecho al cliente que además de dinero pierde tiempo, y lo peor hasta, la serenidad y tranquilidad.
Igual es necesario que los usuarios se sensibilicen, tomen conciencia y respeten los espacios de tránsito peatonal para evitar accidentes, igual se hace necesario que las autoridades correspondientes lleguen a atender la situación y poner orden para que no se tengan tragedias que lamentar.
Va la historia, lunes 2 de la tarde, un día normal en la capital tamaulipeca, para muchos no pasaba nada mientras que a otros les pasaba de todo, los hechos se registraban en la avenida Juan .B. Tijerina, entre Abasolo y Allende frente al edificio de la compañía telefónica de CARLOS SLIM, TELCEL.
Un estacionamiento a tope, usuarios con prisa estacionándose irresponsablemente donde podían, otros haciendo alarde de prepotencia dejaban sus vehículos donde se les antojaba, mientras, en la calle, un hombre de edad avanzada con muletas hacia malabares para cruzar la cuadra, minutos más tarde una mujer embarazada estuvo a punto de ser atropellada al intentar esquivar los autos a mitad de la calle porque la banqueta estaba ocupada además había una doble fila en plena arteria, la situación no paso del susto, el coraje, e indignación de ambos.
Eso pasaba en la calle, allá adentro del edificio de TELCEL nadie se enteraba de los acontecimientos pero el clamor de la gente era otro.
Otra denuncia que llegó al correo de VIDA DIARIA, es de una señora que se queja que ella y su nieta estuvieron a punto de ser arrolladas en ese mismo lugar, adjunta fotografías donde se puede apreciar cómo están estacionados los coches y hasta una camioneta oficial en doble fila con chofer al volante esperando a su jefe.
¿Quién tiene la culpa de que eso suceda?, habrá quien diga que la gente inconsciente que no respeta los espacios y no conoce el respeto a sus semejantes, otros dirán que las autoridades de tránsito y vialidad, pero también habrá que pedir cuentas a la compañía telefónica TELCEL ubicada en ese lugar.
En realidad todos son culpables, no se vale que por prisa o prepotencia de los automovilistas y usuarios de la compañía telefónica pongan en riesgo la integridad física de las personas al estacionarse sobre las banquetas y por si fuera poco en doble fila, pero además, el problema no es nuevo, ocurre desde hace varios años por lo que es obvio que las autoridades de tránsito están enteradas, lo malo es que no hacen nada al respecto.
Obvio es que la compañía telefónica es la principal culpable sabe del caos que se origina ante los espacios insuficientes de su estacionamiento para la cantidad de usuarios que atienden, ellos ven como se estaciona la gente en la calle y poco se preocupan por el bienestar de la ciudadanía.
Urge que las autoridades de tránsito hagan algo al respecto, que actúen para que las banquetas queden despejadas y no se exponga la gente, igual deben de procurar que los sitios para discapacitados se respeten, ¿qué esperaran?, quizá a que ocurra una tragedia para poder actuar y poner orden y obligar a la compañía tener los sitios adecuados para sus clientes.


