Opinión

Los eliminables

Alejandro de Anda

LO CLARO. La Universidad Autónoma de Tamaulipas UAT, bajo el liderazgo del rector Dámaso Anaya Alvarado, fortalece su compromiso con la formación integral de sus estudiantes y el desarrollo de la sociedad tamaulipeca.

En el marco del 69 aniversario de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, la institución impulsó actividades académicas, culturales y de convivencia que permiten al alumnado actualizar conocimientos y estrechar vínculos con el sector productivo.

A través de estos encuentros, la UAT consolida su cercanía con los ganaderos, productores y familias de Tamaulipas, promoviendo una educación vinculada con las necesidades del campo, el desarrollo económico regional y la preservación de las tradiciones que dan identidad a nuestro estado.

LO OSCURO. Donald Trump estaba hablando de gasolina.

Y terminó provocando que el gobernador de California pusiera en alerta a su centro de evaluación de amenazas.

Así de sencillo. ¡Así de grave!

El lunes 5 de octubre, durante un mitin republicano en Grand Island, Nebraska, el presidente de Estados Unidos explicaba que el aumento en el precio de los combustibles provocado por la guerra con Irán era temporal. Según Trump, pagar un poco más por gasolina representaba un precio pequeño a cambio de mantener seguro al país. Hasta ahí, política pura.

Entonces se salió del camino.

“They can take out a city. Let’em take out Los Angeles. Let’em take out San Diego”.

Traducido por Google (pa’ entender) “pueden acabar con una ciudad. Dejen que acaben con Los Ángeles. Dejen que acaben con San Diego”.

Y remató diciendo que aquello era “un precio muy pequeño que pagar”.

¿Semántica? el gobernador de California, Gavin Newsom, tomó las palabras del presidente suficientemente en serio como para llevarlas del pleito político a los protocolos de seguridad del Estado.

Al día siguiente calificó las declaraciones como “peligrosas -si acaso, traidoras-” y sostuvo que Trump había colocado un blanco sobre dos de las ciudades más grandes de California y sobre uno de los principales centros navales de Estados Unidos… y se pone PEOR.

Newsom ordenó al State Threat Assessment Center monitorear activamente la situación ante la posibilidad de que algún actor extranjero interpretara las palabras del presidente estadounidense como una invitación para atacar California.

Una cosa es la pelea habitual entre Trump y Newsom, se detestan políticamente y jamás han hecho demasiado esfuerzo por esconderlo.

Otra muy distinta, es que el gobernador de California active a su organismo de evaluación de amenazas por algo que acaba de decir el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

¿Son ‘malas interpretaciones’?

La Casa Blanca sostiene que Trump jamás ofreció Los Ángeles ni San Diego a Irán. Su director de comunicaciones, Steven Cheung, explicó que el presidente quería decir precisamente lo contrario; que una potencia iraní con capacidad nuclear podría amenazar ciudades estadounidenses y que pagar temporalmente más por combustible resulta un costo pequeño frente a semejante riesgo.

Revisaron el discurso completo y hay una explicación más consistente. Antes de mencionar California, Trump había dicho que el combustible estaba “un poco alto” y que aquello era “un pequeño precio” por mantener seguro al país. Además, había utilizado argumentos similares semanas antes al hablar del riesgo nuclear iraní.

Perfecto. Esa es una interpretación… la otra también.

Newsom escuchó al mismo presidente y entendió algo suficientemente peligroso como para ordenar vigilancia oficial.

Y tampoco quedó solo en ese criterio.

Jim Desmond, candidato republicano al Congreso por un distrito del área de San Diego, rechazó la idea de tratar ciudades estadounidenses como un costo aceptable de una guerra. Es decir, la preocupación cruzó, al menos en algunos casos, la frontera partidista.

San Diego dista mucho de ser una ciudad escogida al azar.

Es uno de los grandes centros militares y navales de Estados Unidos. El área alberga a más de 115 mil militares en servicio activo. Hablar desde la Presidencia de que un enemigo extranjero pudiera (sic) “take out San Diego” posee, por ello, una carga bastante distinta a la de cualquier bravata pronunciada en una sobremesa.

Quizá Trump quiso decir gasolina; o quiso decir “riesgo nuclear”. O construir una de esas comparaciones hiperbólicas que funcionan frente a un auditorio encendido.

El presidente de Estados Unidos tiene un pequeño inconveniente… sus palabras también las escucha el enemigo.

Las escuchan Irán, China y Rusia; los mercados. Y las escucha el gobernador del estado donde se encuentran las dos ciudades que acaba de mencionar.

Y donde una declaración presidencial admite dos enunciaciones tan brutalmente distintas “estoy protegiendo esas ciudades” o “que acaben con esas ciudades”, el problema de comunicación dejó de ser pequeño.

Mucho menos cuando Estados Unidos se encuentra en guerra.

Newsom llevó la confrontación más lejos este miércoles 7 de octubre, al pedir que se invoque la Enmienda 25 contra Trump; mientras la Casa Blanca mantiene que toda la polémica parte de una definición equivocada de sus palabras.

El presidente de Estados Unidos asegura que está haciendo una guerra para proteger a su país.

El gobernador del estado más poblado de ese mismo país activa vigilancia para protegerse de la posibilidad de que sus enemigos entiendan las palabras del presidente como permiso para atacarlo.

Los dos aseguran estar protegiendo a los mismos estadounidenses.

Mientras discuten qué quiso decir Trump, California actúa por si alguien en Teherán entendió exactamente lo mismo que Gavin Newsom.

En política las palabras ¿se las lleva el viento?

Cuando las pronuncia el presidente de Estados Unidos, es una invitación.

COLOFÓN: Ventaja es que no sabe pronunciar el español. Que nuestras ciudades se sigan llamando ‘Cuetlaxcoapan’, por ejemplo.

alejandrodeanda@hotmail.com
@deandaalejandro.

Un día como hoy 12 de octubre

  • -539 Gobrias, gobernador persa de Gutium, invade Babilonia sin batallar (Ciro llega varios días más tarde).
  • 1535 en Madrid (España) el rey crea el virreinato de la Nueva España (actual México).
  • 1737 en la madrugada, la ciudad de Calcuta (capital de Bengala, en la India) recibe en medio de una tormenta (cayeron 380 mm de agua en 6 h) una marejada ciclónica de varios metros de altura, generada por un ciclón. Solo en Calcuta ―que en esa época contaba con 20 000 habitantes― mueren 3000 personas. Posiblemente sea exagerado el número de 300 000 personas fallecidas, y la ola de «12 m de altura» (posiblemente bastante menos). Algunos consideran que se trató de un maremoto.
  • 1825 en Sarandí (Uruguay), los patriotas uruguayos derrotan a los invasores brasileños en la batalla de Sarandí.
  • 1881 en el sureste de la provincia de Buenos Aires (Argentina), sobre la costa del océano Atlántico, se funda la aldea de Necochea.
  • 1903 en Paraguay se funda el Club Guaraní de fútbol.
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Periodista · Optimus
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