La lucha de las mujeres siempre tiene sentido, motivo, la razón es que cuando se deciden ponen alma, corazón, vida, por eso los resultados son mejores, porque en cada acción hay dedicación, emoción y mucha pasión.
Definitivamente el hablar de género es gratificante, más cuando se descubren mujeres luchonas, de esas que día a día salen a enfrentar al vida con valentía, con honor, que demuestran que el sexo débil es solo un mito, ya que la fortaleza de una mujer decidida a defender su familia, sus ideales y su esencia misma es indescriptible.
La mujer es capaz de realizar todos los roles de la vida, puede cargar sobre sus hombros el problema emocional más pesado, pero no dejará de luchar para solucionarlo, no se rinde ante las adversidades, para ellas cada día es un reto, cada reto es una lucha constante.
No terminaríamos nunca si describiéramos todas las virtudes de las mujeres, pero quizá basta decir que poseen la fragilidad de una mariposa y la dureza de una roca en un solo ser, que pueden hacer del camino más empedrado un sendero seguro, sin descuidar su rol principal, el ser madres, hijas, esposas, amigas, compañeras.
Por eso da gusto que en la política existen mujeres que levantan la mano dispuestas a dar la pelea para conseguir sus anhelos, en todos los partidos políticos surgieron damas con capacidad para enarbolar las causas de su instituto, su entorno y hasta su pueblo, ejemplos hay muchos.
Claro que no podemos cerrar los ojos, también hay las oportunistas, las que arrastran por el fango la imagen, las que son capaces de pasar sobre quien sea para conseguir sus objetivos, pero la realidad es que son más las que actúan de buena fe, con la sensibilidad femenina.
Allá en la frontera hay mujeres brillantes que de una manera u otra han participado en asuntos políticos entregando buenas cuentas, no solo a su partido sino a la ciudadanía, MARIA ESTHER CAMARGO FELIX es una de las que bien puede pelear por una curul en el municipio de Reynosa y desde ahí demostrar que está en pie de lucha representando al género, solo tiene un punto oscuro, su marido.
LETICIA SALAZAR VAZQUEZ como legisladora federal demostró que puede con una responsabilidad, fue la única diputada tamaulipeca que se le vio trabajo, hoy LETICIA levanta la voz y pide mano para abanderar las siglas de su partido, el PAN, e ir en busca de la presidencia del pueblo que le vio nacer, la lucha que tiene en puerta es al interior de su partido para quedarse con la candidatura.
En ese mismo municipio esta VILMA GARCIA GONZALEZ, que ha coordinado varias campañas políticas y ha participado activamente en su partido y en programas de sociales que le han redituado en un buen capital político, aspira y lucha por una diputación local.
VILMA GARCIA es licenciada en psicología, con diplomado en orientación familiar, se ha desempeñado como coordinadora del Centro de atención para la mujer y la juventud, coordinadora estatal de programas de integración familiar, coautora del libro “Vive con valores” delegada municipal y consejera estatal del PRI, coordinadora de foros ciudadanos entre otras actividades sociales y partidistas.
En la capital tamaulipeca también hace aire, quizá más que nunca, hay muchas mujeres que han demostrado que tienen liderazgo y pueden con la responsabilidad que les encomienden, o que bien pueden defender en todo terreno las siglas de su partido.
BLANCA GUADALUPE VALLES RODRIGUEZ ha demostrado que es una mujer luchona, disciplinada, que igual trabaja para su gremio que defiende los colores de su partido, ya ha sido sindico, presidenta municipal suplente y diputada local, es una de las cartas que puede jugar el PRI, pues ya esta medida en las urnas y puede dar buenos resultados.
MARHA GUEVARA DE LA ROSA, ex dirigente de los trabajadores al servicio de la federación, ex diputada local, ex secretaria general del PRI, ex regidora, igual ha demostrado que las mujeres cuando quieren pueden, seguramente pronto la veremos dirigiendo los destinos de una dependencia federal o de candidata, es una mujer que siempre esta en pie de lucha.
GUADALUPE PEREA ALMANZA es una luchadora social, con muchos caminos recorridos, hoy regidora en la capital tamaulipeca, una mujer que se preocupa por las necesidades de las de su género y bien podría dirigir los programas de apoyo a la mujer, pues sabe y bien como hacerlo.
Lo dicho… las mujeres además de ser el eje central, el motor de toda sociedad, hoy por hoy son capaces de demostrar que tienen la suficiente capacidad y sensibilidad para desempeñar cualquier rol, no solo en lo familiar y social, sino en lo político, donde cada día demandan más espacios.
La mayoría de los espacios que han logrado las mujeres no se les han entregado gratuitamente, ellas se los han ganado con trabajo, esfuerzo, dedicación, demostrando que eso del sexo débil solo es un slogan y que la realidad es que la fortaleza de una mujer decidida no tiene límites.

