SENCILLITO
Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO
“Arriba las manos, ríndanse”… esas palabras resuenan en nuestros recuerdos de la niñez, cuando jugábamos con los hermanos o los vecinos a policías y ladrones.
La niñez no ha sido diferente en todas las épocas de la vida, hace siglos era pelear contra la Unos, los egipcios, los romanos, los indios, los alemanes y un larguísimo etcétera.
Ahora no es diferente, sólo que ahora no andan corriendo por las calles entre los autos, atrás de los árboles ni siquiera adentro de la casa con un arma en mano, ahora todo es digital y sólo con el control de la mano luchan contra zombies, soldados universales o cualquier enemigo, sino que ahora son los ladrones roba carros.
La violencia y el uso de las armas siempre ha sido parte de la vida de los humanos, desgraciadamente no ha sido para bien. En Estados Unidos cualquier persona puede tener y portar armas debidamente registradas.
El verdadero problema es que los delincuentes, los terroristas y toda la gente que no encaja en el rol de sociedad, también tienen acceso, y lo peor es que sí las utilizan para hacer daño, para matar, para sentirse poderosos.
El senador Jorge Luis Preciado propuso reformar el artículo 10 constitucional para permitir la posesión de armas en negocios y automóviles para la seguridad y legítima defensa de la población.
Asegura que su petición es debido al alza en los índices de asaltos y ataques violentos contra ciudadanos indefensos. Tiene razón en ello, en que están creciendo los ataques contra los ciudadanos de bien, esos que como usted y yo, nos
levantamos cada mañana a corretear la chuleta, con la esperanza y el deseo de vivir en paz.
Lo que el senador debe exigir es que las autoridades hagan su trabajo, que combatan a esos criminales que hacen daño a la sociedad, claro, que esa limpieza debe empezar en su casa, donde la podredumbre está enquistada y al parecer hasta ratificada.
¿Se imagina que todos estuviéramos armados? ¿Qué pasaría tras un choque, un cerrón imprudencial o hasta porque lo miren feo? Olvídese de una mentada, agarrarse a balazos será la moda y ahora sí, ¿a dónde vamos a parar?
P.D. Y luego con estos trinches payasos, senador, no hizo reír a nadie.




Que se puede esperar de un senador, un diputado o alguien que vive en una realidad virtual como ellos. Desafortunadamente la mayoría de estos líderes que se encuentran en el gobierno no se distinguen por su sentido común y lo peor es que algunos de ellos hacen realidad sus “jaladas”.