SENCILLITO
Por ALBERTO RODRIGUEZ ROMERO
Qué pestilente está el entorno político nacional, la podredumbre se salió de control y ahora la justicia está sobre los corruptos.
Y digo del entorno político nacional, porque ningún partido, por más derechos que digan que son, se salva de esta etapa de corruptelas, lavado de dinero e incluso hasta delincuencia organizada.
Así el PRI con el caso de Javier Duarte en Veracruz, el más reciente pues ya existen investigaciones contra otros ex gobernadores en Coahuila, Tamaulipas y Quintana Roo, la justicia federal ya ordenó su captura y la de colaboradores cercanos, pero ya se escapó y anda fugitivo.
El presidente de Acción Nacional, Ricardo Anaya, en una entrevista con Loret de Mola, reconoció que este caso como los de Moreira y Eugenio pretenden ser archivados por el gobierno extracción priísta, utilizando como cortina de humo el caso de Guillermo Padrés, que se despachó con la cuchara grande en el gobierno de Sonora y ya lo busca hasta la Interpol.
Morena no se queda atrás, pues hace unos meses detuvieron a Pedro Pablo de Antuñano, exdirector jurídico de la Delegación Cuauhtémoc, bajo el mando de Ricardo Monreal, a quien investigan por trasladar 600 mil pesos en efectivo.
De los perredistas pues nada más hay que voltear a la historia y recordar al señor de las ligas, René Bejarano, para saber la clase de fichitas que están en este partido.
Desde luego, hay políticos buenos en todos los partidos, pero no cabe ninguna duda, en todos hay puercos, marranos y cerdos, y mientras o se aplique la ley correctamente así seguirá.
Mientras tanto, le cuento que la torre de gobierno ya está blindada, deje usted que contra presuntos terroristas, malechores o delincuentes de cuello blanco, noooo, está blindada contra tamaulipecos que buscan su sustento vendiendo productos, es cierto que no está permitido hacerlo, pero esa economía informal mantiene a numerosas familias. ¿Les darán alguna alternativa?





