SENCILLITO
Por Alberto Rodríguez Romero
A cinco días de iniciar la administración de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, ya está despejando el camino.
Es un hombre inteligente, pues sin pelear, está quitando de en medio a personal de dirección hacia arriba. Hizo un pacto con el gobierno saliente de que sea la administración actual la que se encargue de liquidar a los funcionarios.
No se queda nadie, todos firmaron su renuncia, afirman que recibirán las partes proporcionales de aguinaldo para que aguante mientras le buscan.
Para pocos fue sorpresa, la gran mayoría estaban en ese entendido y firmaron sin chistar. Otros, como en seguridad pública, se veían unas caras tan largas, doloridas y apesadumbradas, que solamente están pagando el mal que hicieron con sus traiciones y chismes.
Van a mantener personal de subdirectores hasta jefes de departamento hasta diciembre. Después, sólo quien demuestre verdadera capacidad se quedará.
La razón es simple, toma CDV el control del gobierno con todos los puestos de poder, el presupuesto ya tiene asignados los sueldos para octubre, noviembre y diciembre y con eso garantiza el pago de los nuevos funcionarios.
Se los dije en mi primera columna, un lobo jamás ataca haciendo alharaca siempre es sigiloso y tira la dentellada mortal cuando menos lo espera la víctima.
Mientras eso sucede, el actual gobernador recibirá la visita del general Cienfuegos, en un acto que será un parteaguas para Ciudad Mier, poblado devastado por la guerra estúpida de los narcos, o como pomposamente los llaman, grupos delincuenciales.
Ciudad Mier en 2010 casi desaparece, de ser un pueblo de 10 mil habitantes quedó en apenas unos cientos tras esa guerra que se libró en la ciudad. Hoy, resurge como pueblo mágico y con la construcción de una zona de viviendas para militares y familias, van a repoblar escuelas, se inyectará dinero a la economía local y se mira un futuro halagüeño.
Ya lo dijo Winston Churchill: La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra podemos morir una vez; en política, muchas veces.


